Hablemos de los hijos no nacidos: el duelo que miles de familias viven en privado

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Planeta Bronce publica la obra que abre una conversación pendiente sobre pérdida gestacional en Colombia. María Teresa Doria irrumpe en el panorama editorial con  una voz valiente para hablar del duelo gestacional

En Colombia, más de 2 millones de familias han enfrentado pérdidas gestacionales en silencio. La mortalidad perinatal alcanzó en 2024 tasas de entre 12,4 y 16,9 por cada 1.000 nacidos vivos.

La obra, publicada por Bronce (sello especial de Planeta) introduce la mirada transformadora de honrar a los hijos no nacidos también es una forma de celebrar la vida.

En Colombia, el duelo gestacional sigue siendo una realidad poco visible que golpea a cientos de familias cada año.

Según el Instituto Nacional de Salud (INS), en la semana epidemiológica 21 de 2025 (entre el 26 de mayo al 5 de junio), se registraron 11 casos, siete muertes maternas tempranas, dos muertes maternas tardías y dos muertes maternas coincidentes, y de acuerdo con cifras del Dane, entre enero y julio de 2025, las defunciones no fetales aumentaron 1,0% frente al mismo periodo de 2024, lo que equivale a 1.668 casos adicionales.

Detrás de cada número hay una historia marcada por el silencio, la ausencia y la necesidad urgente de hablar.

Desde esa herida nace Hablemos de nuestros hijos no nacidos, la primera obra de María Teresa Doria Lozano, líder en la industria farmacéutica para Latinoamérica, speaker y creadora de la metodología C.A.M.A.L.E.O.N.. Publicado en coedición con Bronce, división de proyectos especiales del Grupo Planeta, el libro propone abrir una conversación profundamente humana sobre la pérdida gestacional y la necesidad de reconocer socialmente como un duelo legítimo.

La autora parte de su propia historia, la pérdida de su hija Emma a las 22 semanas de gestación, para construir un relato íntimo y transformador. En sus páginas, Doria combina memoria personal, espiritualidad y acompañamiento emocional, ofreciendo herramientas prácticas para ayudar a los lectores a nombrar, integrar y honrar a los hijos que no llegaron a nacer.

“Nuestros hijos no nacidos no son un secreto, son parte de nuestra memoria y de nuestro propósito”, expresó la autora, en una frase que resume el corazón espiritual del libro. A través de la metodología C.A.M.A.L.E.O.N., que orienta procesos de transformación desde el propósito y la vulnerabilidad, la obra invita a los lectores a resignificar el dolor y a convertirlo en un puente hacia la sanación.

Más que un testimonio, Hablemos de nuestros hijos no nacidos es un acto de empatía colectiva. La propuesta de Doria radica en devolverle legitimidad a una experiencia históricamente invisibilizada como permitir que el duelo se exprese, que la memoria tenga espacio y que las familias encuentren consuelo en una conversación que el país ha evitado por años.

Con un lenguaje cálido, accesible y profundamente humano, la autora invita a comprender que incluso en la ausencia puede nacer una nueva forma de amor. Su mensaje se enfoca en que honrar a los hijos no nacidos también es celebrar la vida.

Esta publicación marca la llegada de una voz auténtica al panorama editorial colombiano, y con ella, una oportunidad para repensar la manera en que acompañamos a quienes transitan por la pérdida. En palabras de María Teresa Doria, “sanar no es olvidar, es recordar desde otro lugar”.

Hablemos de nuestros hijos no nacidos ya está disponible en librerías del país y plataformas digitales. Un libro que abre caminos de memoria, acompañamiento y propósito, y que reafirma la misión de Planeta Bronce de dar espacio a las voces que transforman el silencio en esperanza.

Acerca de la autora
. María Teresa Doria Lozano es líder en la industria farmacéutica para Latinoamérica, speaker y creadora de la metodología C.A.M.A.L.E.O.N., un enfoque que acompaña procesos de transformación desde el propósito. Combina su trabajo corporativo con mentorías y formación en liderazgo consciente. Hablemos de nuestros hijos no nacidos es su primera obra, inspirada en la experiencia de su hija Emma, con la convicción de que la vulnerabilidad es la fuerza más valiosa del ser humano.