Despedimos a la Maestra Beatriz González: figura esencial del arte y la cultura en Colombia

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Beatriz González y Los suicidas del Sisga,, archivo fotográfico El Tiempo, Alfonso Ángel.

Con profundo pesar despedimos a Beatriz González (Bucaramanga, 1932 – Bogotá, 2026), figura esencial del arte y la cultura en Colombia, colega y amiga quien, con gran generosidad, por más de cuatro décadas, realizó aportes incalculables a la visión cultural del Banco de la República.

Los artistas estamos para que la memoria no se tire a la basura

El nombre de Beatriz González sobresale en la historia del arte colombiano, no solo por su trayectoria como artista, que la hizo un referente en el país y a nivel internacional, sino también por su labor como investigadora, historiadora, crítica y maestra. Beatriz González desarrolló una carrera de más de sesenta años. Su obra, caracterizada por una práctica figurativa influenciada por la apropiación de imágenes asociadas con la historia del arte occidental y los medios de comunicación masiva en Colombia, presenta una perspectiva única sobre la cultura popular y la situación política del país.

Beatriz González nació en Bucaramanga, estudió Bellas Artes en la Universidad de los Andes en Bogotá (1958-1962) y grabado en la Academia Van Beeldende Kunsten de Rotterdam, Holanda (1966-1967). Tuvo como profesores a la crítica e historiadora del arte Marta Traba y a los pintores Juan Antonio Roda y Carlos Rojas, y al filósofo Danilo Cruz. Por ese entonces entabló una gran amistad con el pintor Luis Caballero, de la que Beatriz recogió un magnífico testimonio en el libro ¡Pobre de mí, no soy sino un triste pintor!: cartas de Luis Caballero a Beatriz González (Universidad de Bogotá Jorge Tadeo Lozano, 2014). En 1964, realizó su primera exposición individual, en el Museo de arte Moderno de Bogotá (MAMBO), siendo la primera artista joven en exponer allí. Su mirada crítica a la noción de “buen gusto” la llevó desde entonces a rechazar las reglas estéticas de la “buena” pintura, motivo por el que, en palabras del crítico Germán Rubiano, fue conscientemente poco refinada y deliberadamente opuesta a la sofisticación.

González manifestó su interés en la “originalidad” y su deseo de crear una obra claramente novedosa desde el principio mismo de su práctica como artista. Esto se vio reflejado en su exploración de diversos medios, que la llevó a abandonar el lienzo y a encontrar en los muebles y en los textiles un soporte para sus creaciones. Su obra comprende desde pinturas sobre tela, dibujos, serigrafías y cortinas, hasta mobiliario tridimensional y objetos cotidianos. Armarios, camas, mesas, bandejas, televisores y hasta papel de colgadura han servido como soporte a varias de sus pinturas, caracterizadas por el aplanamiento de las figuras y el uso de una paleta de color fuerte.

De Beatriz González podría afirmarse que es una de las historiadoras del arte que mejor ha conocido la Colección de Arte del Banco de la República, una aliada de la Subgerencia Cultural desde los años ochenta cuando, entre 1984 y 1989, fungió como curadora e investigadora. Durante ese periodo fue nombrada miembro del Comité Asesor de Artes Plásticas y, a partir de entonces, estuvo encargada de una diversidad de proyectos curatoriales de suma importancia para la institución. Entre ellos se destaca la investigación sobre la caricatura en Colombia (1), que confluyó en la exposición “La caricatura en Colombia a partir de la Independencia”, presentada en la Casa Republicana, Biblioteca Luis Ángel Arango, Bogotá (diciembre 2009 – junio 2010), proyecto que permitió reconstruir la trayectoria de la caricatura en el país.

Beatriz González también participó en el montaje “Cinco miradas, cinco siglos” de la Colección de Arte del Banco de la República, un ejercicio multivocal inaugurado en 2014, y para el que tuvo a su cargo la investigación y curaduría del capítulo “Rupturas y continuidades. Arte del siglo XIX”, que abarca dicho periodo y plantea reflexiones sobre la polémica en torno a si el arte asumió innovaciones radicales con la Independencia o si, por el contrario, prevalecieron los sistemas de expresión de la sociedad colonial. En 2017, junto con Verónica Uribe Hanabergh, realizó la curaduría de la exposición Libretas de dibujos. Reencuentros de memoria gráfica”, Casa Republicana, Biblioteca Luis Ángel Arango (octubre 2017 – junio 2018), para la que trabajó en la selección y documentación de libretas científicas, diarios de viaje y libretas de artistas, presentes en las colecciones de arte y de la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República.

Como miembro del Comité Asesor de Artes Plásticas del Banco de la República, Beatriz González asumió la responsabilidad  de acompañar la conformación de una Colección de Arte con un enfoque colombiano que, además, generara conexiones con obras internacionales, en los más altos niveles de calidad y pertinencia. Esta copiosa y fundamental tarea fue realizada por ella con el mayor de los compromisos hasta la etapa final de su vida. Por más de cuarenta años, la maestra trabajó junto a varias generaciones de curadores, historiadores y coleccionistas que han guiado la consolidación de la Colección de Arte y los proyectos de difusión de las artes, promovidos por el Banco de la República.

Sus aportes a la cultura y a la Institución son incalculables. En 2020, Beatriz González donó su archivo y biblioteca personal al Banco de la República, con el fin de garantizar su acceso gratuito y público. El Archivo Beatriz González Aranda no solo contiene material fundamental para conocer su obra artística, sino también documentos que dan cuenta de su trayectoria como educadora, curadora e historiadora. Además, permite estudiar la historia del arte nacional a través de la colección de documentos que reunió como parte de sus investigaciones. Este archivo, conformado por cerca de 100.000 unidades documentales, abarca temas como la violencia, la política, la caricatura y la educación artística en Colombia.

A través de esta entrega, Beatriz González quiso poner a disposición de jóvenes y adultos, un testimonio amplio del arte colombiano y de sus procesos de investigación y creación, así como de su pasión por conservar y organizar documentos del pasado. Este archivo, que incluye documentos personales, recortes de prensa, correspondencia, afiches, folletos y fotos, entre otros materiales, fue conformado por la artista desde 1954 hasta 2024, e incluye documentación del siglo XIX a la fecha. Su cobertura geográfica abarca principalmente a Colombia. El Archivo Beatriz González Aranda puede consultarse presencialmente en la Sala de Arte e Imagen de la Biblioteca Luis Ángel Arango de Bogotá, y de manera remota, en el área cultural del Banco de la República en Bucaramanga.

Además de su vínculo con el Banco de la República, el trabajo de Beatriz González en el sector cultural reúne otros dos grandes capítulos; su trabajo en el Museo de Arte Moderno de Bogotá (MAMBO) y en el Museo Nacional de Colombia. En 1971, Beatriz inició su labor educativa en el Museo de Arte Moderno de Bogotá donde, basada en la experiencia de algunos museos latinoamericanos, en 1978 fundó la Escuela de Guías, a la que pertenecieron inicialmente artistas y críticos como Doris Salcedo, Daniel Castro y Carolina Ponce de León, entre otros. Esta experiencia y metodología de formación de mediadores fue replicada en otras instituciones, como el Banco de la República, y puso en evidencia la importancia de la labor de mediación en los museos. En 1977 Beatriz fue nombrada asesora de historia del arte en el Museo Nacional de Colombia, antes de vincularse al Banco de la República y a su Comité Asesor de Artes Plásticas. En 1989, el presidente Virgilio Barco la nombró curadora en jefe del Museo Nacional de Colombia, cargo que desempeñó hasta 2004. Como investigadora y curadora, González coordinó y organizó diferentes exposiciones, además de realizar el guion curatorial de la Colección permanente del Museo Nacional.

Como artista plástica su trabajo fue siempre excepcional. Sus estrategias artísticas y temáticas se caracterizaron por ser impredecibles e innovadoras. La profundidad con la que González abordó el duelo individual y colectivo son lo que constituye sus más representativas contribuciones al arte contemporáneo. El inconfundible lenguaje artístico de Beatriz González ha sido reconocido en numerosas exposiciones nacionales e internacionales, entre ellas las muestras “Radical Women: Latin American Art, 1960-1985”, Hammer Museum, Los Ángeles (EE. UU.) en 2017, la “Documenta 14” en Atenas (Grecia) y Kassel (Alemania) en 2017, Beatriz González. Retrospectiva 1965-2017”, Museo de arte Contemporáneo (CAPC), Burdeos (Francia) en 2017-2018, la Bienal de Berlín, Berlín (Alemania) en 2014.

Su primera exposición retrospectiva en Estados Unidos se realizó en 1998 en el Museo del Barrio, bajo el título “Beatriz González: Qué honor estar con usted en este momento histórico, obras 1965-1997”. Más recientemente, una serie de importantes exposiciones retrospectivas tituladas “Beatriz González: Una Retrospectiva” tuvo lugar en ese país: primero en el Pérez Art Museum de Miami (PAMM) y posteriormente en el Museum of Fine Arts de Houston (MFAH), ambas en 2019. Este proyecto, curado por Mari Carmen Ramírez y Tobias Ostrander, se presentó en el Museo de Arte Miguel Urrutia del Banco de la República, en Bogotá (Colombia), en 2020, y en la Pinacoteca del Estado de São Paulo en agosto de 2025. En 2026, el Barbican Centre de Londres albergará esta importante exposición en sus instalaciones.

La obra de Beatriz González forma parte de colecciones públicas de gran relevancia a nivel internacional. Algunos de sus trabajos integran acervos de museos en Estados Unidos, Londres, España y Alemania. Asimismo, una muestra representativa de su producción se encuentra en la Colección de Arte del Banco de la República, que reúne cerca de sesenta obras de su autoría, entre pinturas, grabados y serigrafías. Entre las más representativas se encuentran Decoración de interiores (1981), una monumental cortina estampada, cargada de ironía, sátira y mordacidad, que se burla de la frivolidad y el cinismo del poder; el díptico Zócalo de la comedia y Zócalo de la tragedia (1983), una yuxtaposición teñida de ironía y humor en la que la artista confronta la hipocresía social, enlazando la grandilocuencia del poder con la atroz realidad de la vida cotidiana; y La muerte del pecador (1973), perteneciente a la serie de muebles o estructuras metálicas pintadas con esmaltes, en las que incorpora imágenes de prensa e iconografía popular, reinterpretadas críticamente, entre otras obras de la colección.

A lo largo de su vida, Beatriz González fue galardonada con diversos premios y reconocimientos a su vida y obra. En abril de 2025, a sus 92 años, la Alcaldía Mayor de Bogotá le otorgó la Medalla Orden Civil al Mérito en el Grado Comendador, un galardón que exalta su invaluable legado y su profunda huella en la historia del arte y la cultura en Colombia. El mismo año, la artista colombiana fue galardonada con el “Regional Grant Award” en la sexta edición del International Award for Public Art 2024 en China, por su obra “Auras Anónimas” (2). En 2020, recibió el doctorado honoris causa de la Universidad de los Andes, siendo la primera mujer en recibir este reconocimiento en la institución educativa. En 2006, recibió el Premio Vida y Obra, otorgado por el Ministerio de Cultura de Colombia, como reconocimiento a su labor en el campo de las artes. En el año 2000, recibió el título honoris causa de maestra en Artes Plásticas de la Universidad de Antioquia y en 2003, obtuvo la condecoración Julio Álvarez Cerón de la Universidad Industrial de Santander.

Beatriz González fue un faro de rigor, vocación y conocimiento, como bien lo describe la investigadora Natalia Gutiérrez Montes, y su camino fue el de la disciplina. Un camino extenso que comenzó a trazar décadas atrás, cuando aún era una niña. Esa misma niña cuya pulsión por recolectar imágenes la llevó a crear un álbum de fotografías de estrellas de cine, iniciado con una postal de Shirley Temple. Artista única y prolífica cuya obra la posicionó como una de las artistas latinoamericanas con mayor proyección.

La Subgerencia Cultural del Banco de la República expresa su más profundo reconocimiento a la dedicada labor que la Maestra Beatriz González realizó en el campo artístico y el apoyo que brindó al Banco de la República y a las instituciones educativas y culturales a lo largo de su carrera. Gracias a su espíritu crítico, su búsqueda transgresora, su disposición siempre atenta al diálogo y su importante labor educativa, varias generaciones de curadores, historiadores, artistas y educadores de museos seguirán nutriéndose de su visón para cultivar una mirada crítica y sensible del país.(3)

Nuestra gratitud, cariño y admiración a Beatriz González

Por Claudia Cristancho Camacho

Unidad de Artes y Otras Colecciones

Subgerencia Cultural, Banco de la República

[1] Wills, Londoño María. “Coleccionismo de arte en transformación”. En Banco de la República: cien años de patrimonio y cultura. Bogotá: Banco de la República, 2023. Pág. 156.

[2] Este premio otorgado por el Instituto Internacional de Arte Público de la Universidad de Shanghái reconoce iniciativas que transforman espacios públicos y generan impacto social.

[3] Pérez, Ángela. (2020). “Presentación”. En Ponce de León, C., Sánchez Gómez, G., & Ligua Viva Traductores, traducción. (2020). Beatriz González: una retrospectiva / textos de Carolina Ponce de León, Gonzalo Sánchez; traducción Ligua Viva Traductores. Banco de la República. Presentación Ángela María Pérez. Pág. 9.