Cali, Valle del Cauca, enero de 2026 – En un contexto en el que los sistemas de salud enfrentan crecientes exigencias de calidad, seguridad y eficiencia, los hospitales universitarios se han consolidado como actores clave para elevar los estándares de atención.
Al integrar de manera permanente la asistencia clínica con la docencia y la investigación clínica, estos centros fortalecen la formación continua del talento humano en salud, promueven la adopción de buenas prácticas y aceleran el desarrollo de avances científicos.
Por ello, más allá de formar profesionales, los hospitales universitarios impactan de manera directa la calidad de los servicios de salud y la experiencia de los pacientes.
La combinación de formación académica continua, investigación aplicada y atención en salud integrada que existe en estas instituciones, contribuye a tomar decisiones más informadas y a la adopción de prácticas médicas actualizadas, lo que puede traducirse en mejores resultados.
De hecho, estudios han indicado que la integración de formación académica, investigación y atención clínica en hospitales docentes puede traducirse en menores índices de mortalidad para los pacientes.
Asimismo, los hospitales universitarios desempeñan un papel clave en la generación de conocimiento científico. A nivel internacional, estos centros concentran una gran parte de la investigación en temas médicos, impulsando avances que hoy son estándares en la atención clínica.
Este trabajo ha sido clave en hitos de la medicina moderna —especialmente en áreas como trasplantes, oncología e inmunoterapia— y se estima que la investigación contra el cáncer liderada desde centros académicos ha contribuido a salvar cerca de 2,5 millones de vidas en el mundo desde 19911. Todo este conocimiento se traduce directamente en diagnósticos más precisos, tratamientos más efectivos y una atención más segura para los pacientes.
Conocimiento e innovación al servicio de la salud
El impacto del modelo de hospital universitario se refleja en el reconocimiento que estas instituciones reciben en rankings nacionales e internacionales, donde suelen destacarse entre los mejor evaluados por su calidad asistencial, producción investigativa y formación médica.
En este escenario, la Fundación Valle del Lili se ha consolidado como un referente del sistema de salud colombiano. Desde 2017 cuenta con la certificación de Hospital Universitario, otorgada por el Comité Intersectorial para el Talento Humano en Salud en representación del Ministerio de Educación Nacional y del Ministerio de Salud y Protección Social, y recientemente fue recertificada, ratificando la solidez y continuidad de un modelo institucional orientado al mantenimiento de altos estándares en los procesos formativos.
“La recertificación como Hospital Universitario reafirma una convicción institucional en la que la calidad se construye todos los días. En la Fundación Valle del Lili integramos de manera continua la atención, la docencia y la investigación, garantizando escenarios de práctica seguros, actualizados y de alto nivel.
“Este compromiso se sostiene gracias al trabajo articulado de más de 700 docentes, entre ellos más de 500 médicos especialistas, así como otros profesionales de la salud e instructores, cuyo rigor académico y vocación formativa permiten tener experiencias de aprendizaje transformadoras, educación continua de excelencia y la generación de conocimiento diferencial. De esta manera, fortalecemos una cultura de mejora continua y seguridad del paciente, mientras formamos a la próxima generación de profesionales de la salud”, señaló el Dr. Luis Alberto Escobar Flórez, subdirector de Educación de la Fundación Valle del Lili.
En este contexto, la Fundación Valle del Lili también se destaca por su actividad investigativa. Durante 2025, sus profesionales publicaron más de 300 investigaciones en revistas académicas, reflejo del papel de los hospitales universitarios en la generación de conocimiento aplicado a la práctica clínica. Este trabajo impulsa la innovación, fortalece la calidad de la atención, permite anticipar desafíos sanitarios y se traduce en tratamientos más avanzados y mejores resultados para los pacientes.
Este modelo se consolida gracias a la unión estratégica entre la Fundación Valle del Lili y la Universidad Icesi, vigente desde 2009 a través de la “Alianza Profunda por la Vida”. Esta iniciativa, enfocada en la educación de alto nivel, la investigación y la innovación en salud, busca fortalecer la formación del talento humano, la prestación de servicios de alta complejidad y la generación de conocimiento aplicado a la atención en salud. Como resultado, la Alianza ha contribuido a la formación de cerca de 4.990 estudiantes de pregrado, 2.885 de posgrado, 2.913 de programas asistenciales y 24 profesionales en entrenamientos médicos avanzados, acompañados por docentes altamente calificados.
Como parte del fortalecimiento académico, en 2017 la Fundación Valle del Lili y la Universidad Icesi crearon la Especialización en Docencia Universitaria, un programa que ha permitido la formación de cerca de 400 docentes en competencias pedagógicas. Actualmente, la Fundación forma a más de 1.500 estudiantes al año, entre estudiantes de medicina, médicos residentes de programas médico-quirúrgicos de primera y segunda especialidad, rotantes médicos y asistenciales de universidades aliadas, visitantes en estancias formativas y profesionales en entrenamientos médicos avanzados. Esta labor se desarrolla a través de 3 programas de pregrado, 31 especializaciones médico-quirúrgicas, 3 maestrías, 6 entrenamientos médicos avanzados y múltiples programas en escenarios de práctica asistencial.
“Lo que une a nuestras instituciones va más allá de un convenio académico, es una alianza orientada a la formación integral del talento humano, que articula excelencia académica, vocación social y sentido ético. Esta colaboración nos permite formar profesionales con altas capacidades técnicas y, sobre todo, con calidad humana y una profunda comprensión del cuidado de las personas de su comunidad, preparados para liderar, investigar y responder a los retos del Sistema de Salud con responsabilidad y compromiso. En definitiva, los hospitales universitarios contribuyen a garantizar altos estándares de cuidado y a mejorar de manera directa la salud de las personas”, concluyó el Dr. Escobar.



