Con la presencia del presidente de la FIFA, Gianni Infantino, el dirigente paraguayo Alejandro Domínguez celebró este lunes 10 años de gestión al frente de la entidad en su sede permanente de Asunción.
“Estos 10 años demuestran que cuando se trabaja con reglas claras y visión de futuro, el fútbol sudamericano puede crecer con solidez y competir al más alto nivel mundial”, dijo Domínguez durante un acto al que asistieron, entre otros, el presidente paraguayo, Santiago Peña, y leyendas del balompié continental.
Domínguez asumió en 2016 tras el escándalo de corrupción FIFA-Gate, que desembocó en la detención en Suiza de algunos de los principales dirigentes del fútbol.
Las acusaciones desembocaron en la detención del entonces titular de la Conmebol, Juan Ángel Napout, quien cumplió siete años de cárcel en Estados Unidos.
En su discurso, Domínguez destacó que desde hace una década la entidad impulsó “una transformación integral basada en gobernanza, transparencia, desarrollo y competitividad”.
Invitado a la tarima por el dirigente suramericano, Infantino recibió un reconocimiento de la organización denominado The Best for the Best “por haber unido al mundo del fútbol”.
El presidente de la FIFA afirmó que “hubo un antes y un después del 26 de enero de 2016 en Sudamérica” y atribuyó a la confederación buena parte de la evolución reciente del fútbol mundial.
Como ejemplo, destacó el protagonismo de los futbolistas sudamericanos en el Mundial de Clubes Estados Unidos-2025, donde Brasil aportó 99 jugadores y Argentina 74, muy por encima del resto de países, con España bastante más atrás.
En su balance, el mandamás de la Conmebol destacó que la institución cambió el formato de los torneos, aumentó el monto de los premios a niveles récord y participó en millonarias inversiones para la renovación de estadios.
La entidad también resaltó que obtuvo las certificaciones ISO 37001 (antisoborno) y 37301 (compliance), siendo la única confederación de fútbol en el mundo en contar con ambos estándares.
Yahoo Noticias Agencia AFP



