Bogotá, febrero de 2026. Del 14 al 17 de febrero, Barranquilla se prepara para vivir su Carnaval, una de las celebraciones folclóricas más importantes del país.
Con desfiles y actividades en distintos puntos de la ciudad, la capital del Atlántico se alista para recibir una alta afluencia de visitantes. De acuerdo con Carnaval S.A., se estima la llegada de más de 880.000 turistas durante la fiesta.
De igual forma, este movimiento se refleja en los aeropuertos: según la Aeronáutica Civil, más de 107.000 pasajeros se movilizarán por vía aérea hacia y desde Barranquilla durante la temporada, lo que posiciona a la ciudad como uno de los principales destinos de viaje del país en estas fechas.
Aunque los días centrales del Carnaval se concentran a mediados de febrero, la dinámica turística empieza a sentirse desde el pre-carnaval, cuando la agenda de eventos y celebraciones impulsa la llegada de viajeros a la ciudad.
En ese contexto, Civitatis ha registrado un incremento en las búsquedas de tours y actividades a inicios de este mes, especialmente por parte de turistas extranjeros que buscan asegurar con anticipación sus experiencias en Barranquilla.
De acuerdo con el reporte más reciente de la compañía, los visitantes internacionales representan el 68% del total de las reservas. Entre ellos, se destacan los viajeros provenientes de España, México y Estados Unidos, que en conjunto suman el 48%.

“En esta ocasión hemos notado viajes más largos. El grueso de las reservas no se concentra únicamente en los días del Carnaval; de hecho, los días previos y posteriores son los que registran mayor volumen, con picos en La Guacherna y durante la semana de celebraciones, extendiéndose incluso hasta el fin de semana posterior”, explica María Carolina Padilla, Country Manager de Civitatis.
“Esto está directamente relacionado con el comportamiento de los viajeros extranjeros, que suelen quedarse mínimo 8 días y aprovechan para conocer otros destinos antes o después de las festividades”, añade.
¿CUALES SON LOS TOURS MÁS RESERVADOS?
Tour del Carnaval de Barranquilla: El mejor plan para entender la importancia de esta fiesta, su historia, cultura y tradiciones, es realizar este tour, que incluye una visita al Museo del Carnaval para descubrir trajes, máscaras y personajes emblemáticos; una parada en la Casa del Carnaval, donde se conoce de cerca el proceso creativo detrás de comparsas y vestuarios; y un recorrido por el tradicional Barrio Abajo, cuna del ambiente carnavalero, con su música y energía en cada esquina. El recorrido también incluye el Gran Malecón del Río, con vistas al río Magdalena y a la ciudad.
Visita al Ecoparque Ciénaga de Mallorquín: Más allá del Carnaval, para quienes buscan conectar con la naturaleza, una gran recomendación es visitar el Ecoparque, una experiencia que permite entender la importancia de conservar la biodiversidad del Caribe colombiano. El recorrido incluye traslado desde el hotel, una caminata por senderos naturales entre manglares y estuarios, y una explicación sobre la flora y fauna del ecosistema, donde se han registrado cerca de 155 especies de aves residentes y migratorias.

A esto se suma un paseo en lancha por la ciénaga de aproximadamente 45 minutos y una actividad de siembra de manglares, en la que cada visitante puede plantar su propio mangle, aportando a la recuperación de este entorno que alberga cuatro de los cinco tipos de mangle presentes en Colombia (rojo, amarillo, salado y zaragoza).
Tour gastronómico privado por Barranquilla: Todo viajero experto sabe que una de las mejores formas de conocer un destino es a través de su gastronomía, y en Barranquilla este es, sin duda, uno de sus grandes fuertes.
Con este tour de aproximadamente cuatro horas, se recorren diferentes restaurantes y espacios locales donde cocineros y chefs reciben a los visitantes con sabores auténticos e historias que reflejan la tradición culinaria barranquillera. Además, como los fritos son parte esencial de la identidad costeña, el recorrido permite degustar clásicos imperdibles como la arepa de huevo, la butifarra, la carimañola y la empanada de queso costeño.
Para Barranquilla, la temporada de Carnaval se reafirma como un impulso clave para el turismo más allá del calendario oficial, al incrementar la llegada de visitantes y el interés por experiencias culturales, naturales y gastronómicas.
“En conjunto, las cifras de visitantes y el comportamiento de las reservas muestran cómo el Carnaval y su agenda previa, no solo concentra la atención en los días centrales, sino que extiende el movimiento turístico antes y después de la celebración”, concluye María Carolina Padilla.



