Empresas B2B que adoptan soluciones de compra con pago diferido reportan mejoras sustanciales en liquidez y crecimiento comercial.
Bogotá, 16 de febrero de 2026. En un entorno económico donde los ciclos de cobro y pago se alargan y las tasas de interés aumentan, el comercio entre empresas enfrenta hoy a una realidad crítica:
los proveedores que solo venden de contado ven limitado su crecimiento, mientras que aquellos que ofrecen crédito directo comprometen su liquidez y asumen riesgos de cartera que no les corresponden.
Ante este panorama, el modelo de Buy Now, Pay Later (BNPL) “compra ahora y paga después” para negocios emerge como la solución definitiva para desatar los nudos de la cadena de suministro.
“El modelo tradicional está agotado por ambas puntas”, afirma Nicolás Villa, CEO de Platam.

“Por un lado, el comprador no puede escalar si se le exige pagar de contado; por el otro, el proveedor que financia a sus clientes termina desgastando su propia caja y asumiendo un riesgo crediticio para el que no es experto. En Platam, resolvemos ambos problemas de raíz, en 2025 los proveedores que usaron nuestra solución de crédito registraron en promedio un crecimiento de 30 % en su liquidez operativa y un incremento de 70% en su facturación anual”.
Los dos rostros de una misma crisis de liquidez
El sector de fintech identifica hoy dos problemas críticos que el financiamiento flexible está resolviendo en el país:
- La barrera del contado para el comprador.
Las empresas, especialmente Mipymes, ven frenada su capacidad operativa al tener que inmovilizar capital de trabajo en compras inmediatas, lo que impide una planificación estratégica y el escalamiento de inventarios.
- El “banco accidental” (el riesgo del proveedor).
Muchos proveedores, para no perder ventas, acceden a dar crédito comercial propio. Esto genera un desgaste masivo en su flujo de caja y los expone a una cartera morosa, desviando su atención de su core business hacia la gestión de cobranza y riesgo.
La compañía señala que, al integrar soluciones de “compra ahora y paga después”, sus clientes han registrado mejoras en sus tasas de conversión y un aumento en el valor promedio de los pedidos.
En determinados sectores, estos incrementos pueden acercarse al 40 %, según el nivel de adopción. Además, el modelo permite que los proveedores reciban pagos de inmediato, mientras los compradores difieren el desembolso sin afectar su capital de trabajo, contribuyendo a una mejor gestión de liquidez.
Beneficios medibles para el comercio empresarial
Las ventajas de “compra ahora y paga después” en el entorno del comercio empresarial son múltiples y ya se traducen en resultados concretos para empresas que están adoptando estas herramientas, entre ellas, Platam destaca las siguientes:
- Liquidez inmediata: los proveedores reciben pago al instante, eliminando brechas de caja y reduciendo la necesidad de financiación tradicional costosa.
- Mayor capacidad de compra: compradores pueden adquirir inventario o servicios sin agotar su capital de trabajo, lo que contribuye a mejores negociaciones y compras más estratégicas.
- Crecimiento acelerado: muchas empresas de comercio empresarial que implementan BNPL y herramientas financieras integradas han reportado crecimientos significativos en ventas y expansión de cartera, mejorando las condiciones de pago y mayor frecuencia de compra.
Una transformación estructural en pagos
“El cambio hacia modelos de pago diferido no es solo una moda financiera, sino una transformación estructural del mercado empresarial”, señala Villa. “Las empresas que entiendan esto y adopten soluciones como “compra ahora, paga después” no solo optimizan su flujo de caja, sino que también fortalecen su posición competitiva en mercados cada vez más exigentes”.
Con soluciones de financiamiento integrado, el ecosistema empresarial en 2026 se encamina hacia un modelo donde el flujo de caja deja de ser un obstáculo para convertirse en el motor de la competitividad.



