En la Plaza de Bolívar, ante una multitud que vitoreaba su nombre, el presidente Gustavo Petro anunció la noche del jueves que el decreto provisional del salario vital y móvil sostendrá el aumento del 23,7 % (2 millones de pesos) que el Gobierno había fijado en diciembre del 2025.
El decreto provisional fue presentado al Consejo de Estado para dar cumplimiento a los lineamientos trazados por el Auto del 12 de febrero proferido por ese tribunal, que ordenó medida cautelar de suspensión transitoria del Decreto 1469 del 29 de diciembre de 2025 mediante el cual el Gobierno fijó el salario mínimo vital.
“Ahora tenemos el nuevo decreto del salario mínimo legal mensual vigente para el año 2026, no quise sobrepasarme; es el mismo que decretamos en diciembre del año 2025. No lo echamos para atrás y se entrega al Consejo de Estado cumpliendo sus órdenes y acatando”, dijo el mandatario.
Agregó que el nuevo decreto incluye “los estudios técnicos y científicos de la economía clásica en Colombia, obedeciendo la Constitución Nacional en su orden de salario vital”.
En ese contexto, el jefe de Estado manifestó que con este decreto “le hicimos caso al magistrado (Juan Camilo) Morales: metimos los estudios de salario relativo, metimos los estudios de productividad laboral y metimos los estudios de canasta mínima vital”.
“Este es el primer salario vital de la historia de Colombia o por lo menos de la Constitución de 1991 que aquí entrego”, recalcó el mandatario, luego de leer el Artículo 53 de la Constitución de Colombia, que “ordena al Congreso expedir el Estatuto del Trabajo, fundamentado en principios mínimos como la igualdad de oportunidades y remuneración mínima vital y móvil”.

Miles de ciudadanos se concentraron este jueves en la Plaza de Bolívar a defender el incremento del salario vital y móvil en 23,7 %. Foto: Joel González – Presidencia
Qué pasó con las reformas a la salud y pensión
Asimismo, el presidente Petro se refirió a las reformas a la salud y pensional que ha impulsado su Gobierno para dar cumplimiento al mandato popular, pero que no han entrado en vigencia porque están trabadas en el Congreso de la República y en la Corte Constitucional.
“No es posible que desde que inicié mi Gobierno y metí la reforma a la salud, y que ya esté terminando mi Gobierno y ahí sigue en la Comisión Séptima”, indicó el presidente, quien añadió que esta reforma está presa en el Congreso.
“Se presentó una ley para reformar la salud, pero no hemos podido avanzar, porque necesitamos la ley para que las EPS dejen de ser aseguradoras financieras y por tanto dejen de tumbarse la plata en Colombia”, subrayó.
Respecto a la reforma pensional, el mandatario se mostró alarmado por el tiempo que esta ha permanecido en manos de la Corte Constitucional sin que se resuelva de fondo.
“¿Dónde está la reforma pensional que hace cuántos meses aprobó el Congreso? Ocho meses ya, ministro del Interior, y lo aprobó por segunda vez como ley. ¿Cómo podemos entender que dos veces se haya aprobado la ley, que hace ocho meses fue la última vez y que la Corte Constitucional no haya dicho ni mu?”, expresó.
Y a renglón seguido exclamó: “En ocho meses, ¿cuántas personas que podían haber tenido el derecho a una pensión no se la dejaron disfrutar? No es posible que un poder constituido le quite al pueblo constituyente su derecho a pensionarse”.

Reclamo al Congreso y al poder judicial por impedir avance de las reformas
“¿Dónde está la reforma pensional que hace ocho meses aprobó el Congreso? Ocho meses ya que la aprobó por segunda vez como ley. ¿Cómo podemos entender que dos veces se haya aprobado la ley, que hace ocho meses fue la última vez, y que la Corte Constitucional no haya dicho ni mu? ¿Acaso es que no ha muerto gente vieja en este momento por su edad? En ocho meses, ¿cuántas personas que podían haber tenido el derecho a una pensión y no se la dejaron disfrutar?”.
Así lo manifestó este jueves el presidente Gustavo Petro, desde la Plaza de Bolívar en Bogotá, al intervenir en la movilización nacional por la defensa del salario vital ‘Ni un peso atrás’.
El mandatario reiteró que, aunque en esos ocho meses su Gobierno ha hecho todos los esfuerzos por entregar el bono pensional, “¿el derecho a pensionarse qué? No voy a hablar del magistrado Ibáñez, ya no tiene el proceso, ya hablará la historia de él, pero no es posible que un poder constituido le quite al pueblo constituyente su derecho a pensionarse”.
No es posible que reforma a la salud siga sin aprobarse
De la misma manera, el jefe de Estado cuestionó al Congreso de la República por cerrarle el paso a la reforma a la salud. “No es posible que después de haber logrado que entrara esa reforma a la salud y ya esté terminando mi gobierno y ahí siguen los senadores de la Comisión Séptima” sin aprobarla, sostuvo.
“Lo cierto es que se presentó una ley para reformar la salud, que nosotros hemos practicado en una parte, pero no hemos podido avanzar en la otra, porque necesitamos la ley para que las EPS dejen de ser aseguradoras financieras y, por tanto, dejen de tumbarse la plata en Colombia”, afirmó.
Lo que se está defendiendo es el hogar
El presidente Petro habló ante miles de lideresas y líderes sociales y comunales, representaciones de los diferentes sindicatos gremiales, organizaciones de defensa laboral, trabajadoras y trabajadores, centrales obreras, comunidad educativa, campesinos, vendedores, ambulantes, emprendedores, madres cabeza de hogar, personas con diversidad funcional y en situación de discapacidad, habitantes de calle, personas de la tercera edad, profesionales de la salud, comunidad LGBTIQ+, pueblos indígenas, pueblos afrodescendientes y miembros de su gabinete en pleno.
En su discurso expresó que “no se trata de pelear por unas monedas”, sino por “lo que hay detrás, que es poder tener una existencia digna, una posibilidad para el trabajador hombre, para la trabajadora mujer, de llevar lo indispensable, lo mínimo vital, es la palabra, para su hogar, que puede estar compuesto de bebés, de niños en crecimiento, de adolescentes; es el hogar lo que se está defendiendo aquí”.
Consideró, asimismo, que su Gobierno ha logrado juntar una mayoría de voluntades que, en medio del derecho a disentir, se ha puesto de acuerdo en unos objetivos comunes, que “no es desobedecer a un juez”, sino reclamar ante la injusticia.
“No aguantamos más la injusticia, y entonces lo que se les reclama a las instituciones de Colombia, a los partidos políticos, a la ciudadanía en general, es que tengamos un objetivo común, uno de varios. El objetivo común que propongo es que rechacemos la injusticia, que seamos un país justo en términos sociales: a eso se le llama justicia social”.
En este sentido, el jefe de Estado puso de presente que a él le ha tocado, como presidente de Colombia, “casi que rogar porque se cumpla la Constitución de 1991. Es un caso único en la historia contemporánea mundial que un presidente tenga que pedirles a las instituciones constituidas que apliquen la constitución que rige y manda”.
Élites de la codicia
Señaló que esta situación se da porque, de tiempo atrás, hay unas élites que quieren que la salud o las pensiones sean un negocio para ellos.
“Quieren que las leyes sean para ellos, quieren que la forma de movilizarse del ciudadano bogotano sea un negocio para ellos, quieren que si la señora tiene enfermo al niño y entra a una clínica, sea un negocio para ellos; quieren que si alguien busca ahorrar para tener una pensión sea un negocio para ellos; quieren que las normas solo describan que cada centímetro cuadrado de esta Plaza de Bolívar o de Colombia entera solo den réditos y ganancias, pero para ellos”, subrayó.
De acuerdo con el presidente Petro, esta “realidad es la que tenemos que cambiar, la que tenemos que transformar, para que Colombia sea un país que progrese, y progrese abriendo las puertas de las oportunidades a toda la gente de Colombia”.



