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jueves, marzo 26, 2026

Carreteras de Colombia se preparan para una Semana Santa récord en viajeros

Bogotá, marzo de 2026. Los datos del Ministerio de Transporte marcan una tendencia clara. En la Semana Santa de 2024, más de 9,3 millones de viajeros se movilizaron por las carreteras colombianas.

En 2025, esa cifra creció otro 7%, alcanzando casi 10 millones de vehículos en las vías nacionales, el registro más alto hasta la fecha.

Con dos años consecutivos de crecimiento sostenido, la Semana Santa 2026 se perfila como el momento en que Colombia podría cruzar definitivamente ese umbral histórico.

Las razones detrás de este aumento son múltiples. La Semana Santa en Colombia ya no es solo un tiempo de recogimiento religioso o de descanso familiar: es, cada vez más, una oportunidad para recorrer el país.

Viajar a ver las famosas procesiones de Semana Santa en Popayán —declaradas Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco y que año tras año convocan a decenas de miles de visitantes de todas las regiones—; caminar por las calles coloniales y los pasos sagrados de Mompox, que vive su momento más especial durante esta época; o, simplemente, tomar la carretera hacia el mar, la montaña o el llano en busca de ese descanso que el ritmo cotidiano pocas veces permite.

El contexto cultural que rodea esta Semana Santa amplifica aún más el volumen de personas en movimiento.

El Festival Estéreo Picnic (FEP), uno de los festivales de música más importantes de América Latina, convoca cada año a más de 100.000 asistentes en los alrededores de Bogotá, previo a la semana mayor. Se convierte, así, en un imán que atrae viajeros de Medellín, Cali, Barranquilla y otras ciudades, muchos de los cuales extienden su estadía para empalmarlo con los días festivos.

A esto se suma el Festival Internacional de Cine de Cartagena (Ficci), uno de los eventos culturales más consolidados del calendario colombiano, que vuelve a la Ciudad Amurallada aún más magnética durante estos días.

En paralelo, la expansión del turismo de naturaleza y de experiencias ha convertido destinos como el Cañón del Chicamocha, el Parque Nacional Natural Tayrona, el Eje Cafetero y Villa de Leyva en paradas obligadas durante esta temporada, con tasas que podrían llegar hasta el 70% de ocupación hotelera, según estimaciones de años anteriores.

Todo esto configura un escenario en el que la carretera colombiana se convierte, durante estos días, en el escenario principal de la vida del país.

Mauricio Serna Lozano, Gerente General de Renting Colombia, observa este fenómeno a través de la operación de alquiler de vehículos de Localiza Rent a Car, franquicia de la compañía en Colombia, lo que le permite leer de primera mano cómo están viajando hoy los colombianos. Desde esa doble mirada, su conclusión es clara:

El viajero colombiano actual es más espontáneo, más informado y exigente con su experiencia. Ya no planea solo con semanas de anticipación ni se conforma con un destino único. Quiere poder moverse, cambiar de planes a conveniencia, combinar el festival con la playa o las procesiones con una ruta de senderismo. Alquilar un carro le da exactamente esa libertad”.

La renta de vehículos encuentra en las grandes temporadas de viaje un momento de gran protagonismo, y la Semana Santa no es la excepción.

Cada vez más colombianos pueden llegar a una conclusión similar: alquilar un carro no es un gasto, es una decisión de viaje más consciente, que les permite ir a su propio ritmo, parar donde quieran y ajustar el recorrido sin depender de horarios ni trayectos rígidos.

En ese contexto, la confiabilidad del servicio como flotas en buen estado, respaldo operativo y acompañamiento durante el viaje se convierte en el factor que pone la experiencia en primer plano.

A su vez, más allá de los factores económicos, lo que se logra consolidar es una lógica de viaje distinta, una en la que el vehículo es una herramienta al servicio de la experiencia, y no al revés.

Vemos que cada vez más personas entienden que alquilar un carro no es un gasto, sino una inversión en calidad de experiencia. Les permite disfrutar de los momentos en familia sin la presión logística, sin preocuparse por el mantenimiento o por si el carro aguanta el viaje. Esta época de receso debería ser para disfrutarla, no para resolverla,” concluye Serna Lozano.