La industria avícola colombiana cerró el año 2025 con resultados históricos que reflejan su dinamismo y relevancia como motor del sector agropecuario nacional.
Según datos de la Federación Nacional de Avicultores de Colombia (Fenavi), la producción total de proteína avícola alcanzó 3,167,500 toneladas, lo que representó un crecimiento de 9,1% frente al año anterior, consolidando este segmento como uno de los más importantes para la seguridad alimentaria y el desarrollo económico del país.
La producción de carne de pollo reportó 2,003,000 toneladas con un consumo per cápita de 37,8 kg por habitante al año, mientras que la producción de huevos llegó a 19,402 millones de unidades, con un consumo per cápita promedio de 366 huevos al año.

Estos resultados no solo evidencian la sólida demanda interna, sino también el aporte de la producción avícola a la nutrición de los hogares colombianos.
“Frente a este escenario de expansión, la adopción de prácticas sostenibles y tecnologías innovadoras se perfila como una estrategia clave para generar mayor valor para productores, consumidores y el entorno ambiental.
En particular, la tecnología en salud animal y manejo productivo se ha convertido en un factor estratégico para fortalecer la competitividad y la sustentabilidad del sector”, explica Leonardo Belli, Director Unidad de Negocios de Avicultura, Porcicultura y Acuicultura de MSD Salud Animal en Colombia.
Tecnologías que impulsan la sostenibilidad
Un claro ejemplo del uso de tecnología con enfoque sostenible es el desarrollo de soluciones innovadoras en vacunación para aves de granja. MSD Salud Animal en Colombia ha promovido el uso de vacunas de nueva generación que simplifican la administración y almacenamiento, y que además se presentan en cápsulas de aluminio 100 % reciclables.
Este tipo de vacunas se utiliza en la prevención de enfermedades aviares como la bronquitis infecciosa de las aves, la enfermedad de Newcastle y gumboro.
La administración de estas vacunas liofilizadas es versátil: las esferas se disuelven en agua y se aplican a las aves vía spray, vía intranasal/intraocular o a través del agua de bebida, lo que aporta eficiencia operativa y seguridad para los trabajadores del campo. Esto complementa a las vacunas que se aplican mediante viales, los cuales continúan siendo utilizados.
“La principal ventaja de estas tecnologías es que permiten una vacunación más sencilla, rápida y segura para el operador, con un impacto positivo en la eficiencia de las operaciones avícolas”, explicó Leonardo Belli, Director de la Unidad de Negocios de Avicultura, Porcicultura y Acuicultura para MSD Salud Animal en Colombia.
Sostenibilidad y normas ambientales
La sostenibilidad no solo implica eficiencia productiva, sino también responsabilidad medioambiental. Organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud (OMS) subrayan la importancia de un medio ambiente saludable para garantizar el bienestar de los animales, las personas y los ecosistemas.
Hacia una avicultura sostenible y competitiva
La industria avícola colombiana encara el desafío de satisfacer una creciente demanda de proteína animal de forma sostenible y responsable, como es el caso de la producción de huevos. La integración de tecnología, innovación y buenas prácticas productivas es indispensable para consolidar este crecimiento y responder a las expectativas de mercados internos y externos.
Con un enfoque conjunto entre productores, gremios, empresas de servicios veterinarios y el sector público, la avicultura sostenible en Colombia puede continuar prosperando, generando alimentos de calidad y contribuyendo al desarrollo económico y social del país, al tiempo que se protege el medio ambiente y se fortalece la competitividad en un contexto global cada vez más exigente.



