El lujo de lo esencial y la autenticidad: así es la propuesta de Vélez para regalar en el Día de la Madre

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Vélez convierte el Día de la Madre en una declaración  de estilo con una propuesta de regalables con prendas—desde siluetas versátiles hasta básicos sofisticados—, bolsos y accesorios esenciales, diseñados para integrarse con naturalidad a la vida de las madres y elevar cada etapa de su vida. 

Bogotá, mayo de 2026. – Se acerca el Día de la Madre, una de las temporadas más significativas para la industria global y, en moda, un momento donde la emoción se traduce en piezas que cuentan historias.

Vélez presenta su más reciente colección, una propuesta que rinde homenaje al legado femenino desde una mirada íntima y contemporánea, donde cada diseño resalta que ser mamá es solo una parte de la historia, mientras la esencia es lo que realmente define a cada mujer. Una narrativa que pone en el centro a aquellas que dejan huella con cada paso, que inspiran desde su fuerza y viven con autenticidad.

El Día de la Madre nos permitió construir una campaña que parte de una idea muy clara, reconocer que ser mamá es solo una dimensión dentro de la historia de cada mujer, pero no la define por completo. Quisimos resaltar esa esencia única, esa autenticidad que se expresa en cada decisión, en cada paso y también en la forma de vestir. Por eso, más que hablar de productos, contamos historias donde cada textura, cada material y cada detalle acompaña esa identidad”, afirma Fabrizio Fiorillo, gerente superior de Marketing de Vélez.

La campaña acompaña esta narrativa con una atmósfera de cercanía y calidez, en la que la maternidad se presenta como un universo en constante expansión, un equilibrio entre suavidad, amor incondicional y memorias que evolucionan con el tiempo. Es una mirada que reconoce que no existe una sola forma de habitarla, sino múltiples versiones que se transforman en cada etapa.

La colección despliega una estética rica en matices, donde cada hilo cuenta una historia. Bordados hechos a mano, mezclas de texturas y la integración de materiales como cuero, denim y lana construyen piezas que evocan tradición y contemporaneidad en un mismo gesto. Los bordados florales conectan con la naturaleza, mientras el denim intervenido reinterpreta códigos clásicos con una sensibilidad actual.

El diálogo entre materiales se convierte en protagonista. El cuero aparece como un acento sutil que aporta carácter sin imponerse, mientras convive con la calidez de la lana y otras superficies que enriquecen la composición. Trenzados, grabados y acabados artesanales evidencian el cuidado por el detalle, mientras las capas suman profundidad y versatilidad. La paleta de tonos tierra, compuesta por cafés, verdes y beige, refuerza una estética atemporal donde lo esencial cobra protagonismo.

La propuesta de regalo se expande hacia categorías que dialogan con la vida cotidiana de las madres y sus múltiples facetas. El vestuario cobra un lugar central con prendas versátiles que transitan con naturalidad en los momentos especiales, desde chaquetas y abrigos ligeros hasta camisas, vestidos y piezas en denim que combinan comodidad y sofisticación.

A la par, los bolsos en distintos formatos, desde manos libres hasta opciones más amplias, acompañan jornadas que integran lo laboral y lo personal con fluidez. Se suman billeteras, tarjeteros y pequeños accesorios que organizan el día a día con un sentido práctico, sin renunciar al estilo. En conjunto, son piezas que se incorporan de manera orgánica a la vida diaria, pero que al mismo tiempo elevan cada gesto, convirtiéndose en extensiones del carácter y la identidad de quien las lleva.

Joyas que nacen de la inspiración y la esencia. Como complemento y en simultánea a esta narrativa que acompaña a  su campaña de madres, la marca amplía su propuesta de valor a través de la joyería.

En esta temporada, los accesorios dejan de ser un complemento para consolidarse como un eje creativo dentro del universo de la marca. Vélez amplía su propuesta con la incursión en la joyería, una nueva categoría que reinterpreta su ADN desde el cuero y el oficio talabartero.

El resultado es una colección donde el cuero dialoga con metal y resinas, dando vida a manillas trenzadas, dijes y piezas que conservan la huella de lo hecho a mano. Cada detalle evidencia un cuidado minucioso por el proceso y eleva el valor de lo auténtico.

Más que acompañar las prendas, estos accesorios construyen un lenguaje propio. Se convierten en un punto de encuentro entre marroquinería y joyería que transforma cada pieza en una extensión del estilo personal.

Son objetos que, más allá de su función, encapsulan significado y se convierten en gestos de conexión emocional alrededor de la celebración de la maternidad.