Tumor del cuerpo carotídeo: cirugía de alta precisión en zona vascular crítica

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Foto Pexels

El tumor del cuerpo carotídeo es poco frecuente. Es un tumor altamente vascularizado y de difícil manejo por su localización en la bifurcación de la arteria carótida, que irriga el cerebro.

Aunque suele ser benigno, puede crecer de forma silenciosa y comprometer nervios craneales y funciones neurológicas si no se diagnostica a tiempo.

El procedimiento quirúrgico es de alta complejidad; exige entrenamiento, experiencia y un grupo multidisciplinario para reducir riesgos como daño cerebral. 

El doctor colombiano Alberto Muñoz Hoyos participó en una cirugía de muy alta complejidad en Uruguay.

Bogotá, mayo de 2026. Una masa que crece en el cuello lentamente, sin dolor y aparentemente sin gravedad, puede esconder una de las patologías más desafiantes para la cirugía vascular, de cabeza y cuello: el tumor del cuerpo carotídeo, conocido científicamente como paraganglioma carotídeo o glomus carotídeo.

Se trata de una lesión poco frecuente, es un tumor altamente vascularizado y de difícil manejo por su localización en la bifurcación de la arteria carótida. La arteria que irriga el cerebro a través de la carótida interna.

Aunque es usualmente benigno (95% de los casos), puede crecer de forma silenciosa y manifestarse como un tumor en el cuello, que puede comprometer los nervios craneales bajos y rodear completamente las arterias carótidas.

En sus fases iniciales cuando su tamaño es pequeño, se puede hacer un seguimiento clínico mediante observación. Si el tumor no crece los expertos recomiendan, en general, no intervenirlo. Pero si tiene un aumento importante, el tratamiento con mayor potencial curativo es la cirugía.

El doctor Alberto Muñoz, cirujano Vascular y endovascular colombiano, profesor de cirugía de la Universidad Nacional de Colombia y quien labora en el Hospital Universitario Nacional de Colombia, reconocido mundialmente por la atención de ese tipo de patologías, explica que este tumor se origina en el cuerpo carotídeo, “una pequeña estructura con función quimiorreceptora que ayuda al organismo a detectar cambios en los niveles de oxígeno y dióxido de carbono en la sangre”. Aunque la mayoría de los casos es benigno, su ubicación anatómica lo hace especialmente complejo, porque al crecer puede adherirse o rodear vasos sanguíneos fundamentales para la perfusión cerebral.

Una patología rara y alto riesgo quirúrgico

La literatura científica coincide en que el tumor del cuerpo carotídeo es una entidad infrecuente. Una revisión publicada en enero de 2025 de la Revista Colombiana de Cirugía indica que estos tumores representan apenas entre 0,4 % y 1 % de todos los tumores arteriales, y que su baja incidencia ha dificultado el desarrollo de grandes cohortes y ensayos clínicos robustos, por lo que gran parte de la evidencia disponible proviene de series de casos y revisiones narrativas.

¿Qué es el cuerpo carotídeo y por qué un tumor allí preocupa tanto?

El cuerpo carotídeo es una pequeña estructura neurovascular ubicada en la bifurcación de la arteria carótida común. Actúa como un “sensor biológico” del organismo, vigilando cambios en la oxigenación sanguínea y ayudando a regular respuestas respiratorias y cardiovasculares. Cuando en esa zona aparece un tumor, el problema no suele ser solo el tamaño, sino el lugar exacto donde crece.

El doctor Alberto Muñoz Hoyos, señala que estos tumores pueden desplazar, envolver o adherirse a los vasos sanguíneos del cuello. Eso significa que, “aunque una persona pueda sentir solo una masa o un aumento de volumen cervical, en realidad el procedimiento para retirarlo puede requerir una disección extremadamente cuidadosa para preservar la irrigación cerebral, evitar sangrados importantes y proteger nervios responsables de la voz, la deglución y otros movimientos esenciales”.

Signos de alerta

Uno de los mayores problemas de esta patología es que puede pasar desapercibida durante mucho tiempo. En muchos pacientes, el primer hallazgo es una masa lateral en el cuello de crecimiento lento, generalmente indolora. En otros casos, cuando el tumor ha avanzado, pueden aparecer síntomas como:

·     Aumento de volumen en la región lateral del cuello.

·     Sensación de masa pulsátil o móvil.

·     Molestia local o dolor cervical.

·     Cambios en la voz.

·     Dificultad para tragar.

·     Mareo, cefalea o sensación de presión local.

·     En casos complejos, compromiso de nervios craneales.

Algunas revisiones médicas señalan que este tipo de tumor puede observarse con mayor frecuencia en personas que viven en zonas de altura como Bogotá y también puede estar asociado, en ciertos casos, a formas familiares o síndromes genéticos.

A diferencia de otras masas cervicales, en el tumor del cuerpo carotídeo la biopsia está contraindicada por el alto riesgo de sangrado. De ahí la importancia de que el caso lo lleve un verdadero especialista que se apoya principalmente en revisión física y aspectos como:

·     Ecografía Doppler vascular.

·     Angiotomografía computarizada.

·     Resonancia magnética.

·     Angiorresonancia.

·     Arteriografía en casos seleccionados.

Cirugía altamente especializada

Aunque en algunos casos seleccionados puede considerarse radioterapia, observación clínica o estrategias combinadas, la evidencia disponible señala que la resección quirúrgica continúa siendo el tratamiento con mayor potencial curativo, especialmente en pacientes operables y con adecuada planeación preoperatoria. La cirugía es la opción más recomendada, pero también la que conlleva mayores riesgos de morbilidad y mortalidad si no se realiza en manos expertas. Al respecto el doctor Muñoz Hoyos, subraya que “en esta patología no basta con identificar el tumor; lo verdaderamente decisivo es definir su extensión, su relación con las carótidas, el grado de adherencia y el riesgo de lesión neurológica o vascular”.

En la actualidad esta patología cobra especial relevancia luego de que el doctor Alberto Muñoz Hoyos regresó de Uruguay, donde fue convocado por cirujanos de alto nivel de ese país para participar en una cirugía de altísima complejidad relacionada con esta enfermedad.

El doctor Muñoz Hoyos, es director científico de laClínica Vascular de Bogotá, un centro de excelencia para el tratamiento de enfermedades arteriales y venosas periféricas, y con la Universidad Nacional de Colombia y el Hospital Universitario Nacional de Colombia, adelanta una agenda de trabajo clínico y científico orientada a mejorar el diagnóstico temprano, la caracterización por imágenes, la clasificación quirúrgica y los protocolos de tratamiento de este tipo de tumor.