Bogotá, mayo de 2026 – Florencia es escenario de una de las conversaciones climáticas más relevantes del año entre gobiernos regionales de territorios con bosques tropicales: cómo construir una nueva economía forestal que conserve bosques, genere oportunidades para las comunidades y active modelos productivos compatibles con la biodiversidad.
Hasta el 22 de mayo, la capital del Caquetá recibirá la 16ª Reunión Anual del Grupo de Trabajo de Gobernadores sobre Clima y Bosques (GCF Task Force), cuyo tema será la “Nueva Economía Forestal para la Acción Climática: Desarrollo Territorial e Innovación”.
El encuentro es liderado por el gobernador de Caquetá, Luis Francisco Ruiz Aguilar, y reúne delegaciones de 10 países con jurisdicciones de bosques tropicales, entre ellos Colombia, Perú, Ecuador, Brasil, Bolivia y Costa de Marfil.
La agenda convoca a representantes de gobiernos regionales, sociedad civil, pueblos indígenas, comunidades locales y sector privado alrededor de temas como bioeconomía, desarrollo territorial, conservación y nuevas oportunidades productivas para los territorios amazónicos y tropicales.
La llegada de esta agenda a Caquetá tiene un valor especial. El departamento es una puerta de entrada a la Amazonía colombiana y uno de los territorios donde se cruzan, con mayor fuerza, los retos de conservación, desarrollo regional, presión sobre el bosque y construcción de alternativas económicas.
Según el Ministerio de Ambiente, la deforestación estimada en la Amazonía colombiana se redujo 25% entre enero y septiembre de 2025 frente al mismo periodo de 2024; aun así, Meta y Caquetá concentraron cada uno el 31% de la deforestación estimada en esa región durante ese periodo.
En paralelo, el Ideam reportó que la deforestación en Colombia alcanzó cerca de 72.409 hectáreas en 2025, 6% más que en 2024, con mayor presión en la Amazonía, especialmente en Caquetá, Meta y Guaviare. El mismo reporte identificó 21 núcleos activos asociados principalmente a expansión ganadera, acaparamiento de tierras y apertura de vías ilegales.
En ese contexto, AJE, multinacional de la industria de bebidas con cerca de 20 años de presencia en Colombia, se vincula como marca principal de hidratación del encuentro. Su participación se enmarca en una conversación más amplia sobre el papel del sector privado en la bioeconomía y en la construcción de cadenas de valor que generen oportunidades a partir de la biodiversidad.
La compañía ha desarrollado, a través de su portafolio Amayu, una apuesta regional por superfrutos amazónicos como camu camu, acaí, uchuva, aguaymanto y aguaje, con un enfoque asociado al aprovechamiento responsable de los recursos naturales y al trabajo con comunidades amazónicas.
Esta experiencia ha sido reconocida como un ejemplo de cadena de valor basada en la biodiversidad amazónica. De acuerdo con Partnerships for Forests, AJE ha trabajado en modelos de abastecimiento sostenible de frutos como el aguaje y el camu camu junto a comunidades locales en Perú, con el propósito de generar ingresos, promover el uso responsable de los recursos naturales y fortalecer alternativas económicas compatibles con la conservación.
Ese antecedente permite conectar su presencia en la cumbre de Florencia con una discusión más amplia: cómo convertir la riqueza natural de la Amazonía en oportunidades reales de desarrollo sin depender de la deforestación.
“Estar en Florencia, en una cumbre que pone en el centro la nueva economía forestal, nos invita a hablar de un tema esencial: el bosque en pie también puede generar valor cuando existen cadenas responsables, trazabilidad y trabajo con las comunidades. Para AJE, la hidratación en este encuentro conecta con una visión más amplia de negocio, en la que el consumo puede relacionarse con biodiversidad, origen y desarrollo territorial”, afirmó Armando Russi, gerente de Sostenibilidad y Asuntos Corporativos de AJE Colombia.
La agenda del GCF Task Force incluye sesiones sobre bioeconomía, mecanismos de inversión, desarrollo territorial, restauración de tierras degradadas y generación de empleos sostenibles en regiones tropicales. En esa conversación, los superfrutos amazónicos aparecen como una alternativa concreta para conectar demanda de mercado, saberes territoriales, aprovechamiento sostenible y conservación del bosque.
Para AJE, estos modelos representan una oportunidad para que las empresas de consumo participen en la agenda ambiental desde su operación, sus decisiones de abastecimiento y sus cadenas de valor.
En ese sentido, la cumbre aporta una mirada relevante sobre cómo las nuevas economías latinoamericanas también se están construyendo fuera de los centros tradicionales, en territorios de alta biodiversidad donde las marcas pueden relacionarse de manera responsable con el origen, generar oportunidades para las comunidades y fortalecer el vínculo entre consumidores, ecosistemas y desarrollo sostenible.
“La nueva economía forestal necesita pasar de la intención a los modelos concretos. Las empresas tenemos el reto de construir cadenas que reconozcan el valor del origen, generen oportunidades para las comunidades y mantengan una relación responsable con la biodiversidad. Esa es la conversación que queremos impulsar desde Florencia”, agregó Armando Russi, gerente de Sostenibilidad y Asuntos Corporativos de AJE Colombia.
La 16ª Reunión Anual del GCF Task Force convierte a Caquetá en un punto de encuentro para gobiernos, comunidades, expertos, sector privado y organizaciones que trabajan por reducir la deforestación y fortalecer economías compatibles con el bosque.




