Preocupan desempleo, informalidad y baja contratación de aprendices del Sena: Federación de Gestión Humana

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Juan Carlos Ramírez, Presidente de Acrip.

La Federación Colombiana de Gestión Humana – Acrip, como organización que agremia a los profesionales y líderes del talento humano en el país, manifestó su preocupación ante el panorama laboral actual.

Si bien las cifras dadas en materia de empleabilidad muestran una aparente estabilidad, un análisis detallado permite dilucidar que existen puntos que ponen en riesgo la sostenibilidad del sector productivo y el futuro de las próximas generaciones.

Según Acrip. particularmente, existen tres frentes críticos que, como gremio, nos preocupan, y ponemos sobre la mesa para que también sean del debate público de cara a las próximas elecciones de segunda vuelta, porque el mandatario que sea elegido deberá resolverlos de forma urgente:

1.     El retroceso del empleo privado frente a la expansión estatal

Aunque la tasa de desocupación nacional del Dane se ubicó en un 8,8% para abril de 2026, la realidad detrás del dato es que el mercado no está generando empleo genuino desde el tejido empresarial. Al revisar los sectores que sostienen la ocupación, el mayor aportante ha sido el sector de administración pública, defensa, educación y salud con un incremento sustancial de las plazas de contratación estatal. El empleo proveniente de la industria y la empresa privada es cada vez menor, lo que evidencia una falta de confianza inversionista y una carga insostenible para las finanzas del Estado a largo plazo.

2.     Aumento de la informalidad

Según las cifras del Dane, para el primer trimestre de 2026 la proporción de personas ocupadas, pero en la informalidad, a nivel nacional fue del 55,3%. Esta cifra se dispara dramáticamente en los centros poblados y el sector rural disperso, donde alcanza un alarmante 83,2%. Esto significa que millones de colombianos subsisten en la informalidad laboral, lo que a su vez se traduce en que el sector productivo formal y la base fiscal del país se están reduciendo, dejando a más de la mitad de los trabajadores desprotegidos frente a la seguridad social y los beneficios prestacionales.

3.     Hay una alarmante caída en la contratación de aprendices del Sena

El futuro profesional de la juventud colombiana está en jaque. Históricamente, el contrato de aprendizaje ha sido la principal puerta de entrada de los jóvenes al entorno corporativo. A pesar de los esfuerzos institucionales, la inestabilidad jurídica de las recientes reformas laborales y los altos costos normativos han provocado que las empresas disminuyan de forma significativa la vinculación de aprendices del Sena. Esto frena en seco el relevo generacional y priva a miles de estudiantes de su primera experiencia laboral, condenándolos a la inactividad o la informalidad temprana.

“Las dinámicas laborales del país están sosteniéndose sobre pilares artificiales. Necesitamos recuperar con urgencia la seguridad jurídica y los estímulos para que sea la empresa privada la que vuelva a dinamizar el mercado”, sostiene Acrip.