En un hecho considerado histórico para la aviación regional, las entidades aeronáuticas civiles de varios países de Latinoamérica, lideradas por la Unidad Administrativa Especial de Aeronáutica Civil de Colombia (Aerocivil) suscribieron Cartas de Intención para la Cooperación Internacional en materia de combustibles sostenibles de aviación (SAF, por sus siglas en inglés).
La iniciativa se puso en marcha con la articulación, además de la Aerocivil de Colombia, de las autoridades aeronáuticas de Chile, Costa Rica, Panamá, Aruba, Perú y Bolivia.
La Aerocivil informó que “este acuerdo representa un paso audaz hacia la consolidación de un corredor aéreo regional de bajas emisiones, reafirmando el liderazgo de Colombia y su colaboración con los Estados firmantes en la agenda global de descarbonización”.
La firma de este instrumento de colaboración se dio en el marco de la Fidae (Feria Internacional del Aire y del Espacio) como respuesta a los desafíos climáticos del siglo XXI y a las directrices emanadas de la Organización de Aviación Civil Internacional – Oaci.
Los Estados participantes han manifestado su voluntad política para aportar progresivamente a la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, reconociendo al sector aeronáutico como un motor de crecimiento que debe evolucionar en armonía con la preservación del medio ambiente.
La Carta de Intención prioriza la cooperación técnica y el intercambio de conocimientos especializados para fomentar el ecosistema de los combustibles SAF en América Latina.
Las líneas de acción prioritarias incluyen:
- Intercambio de marcos normativos y técnicos sobre combustibles sostenibles.
- Socialización de buenas prácticas, lecciones aprendidas y fortalecimiento de capacidades técnicas en los entes rectores de la aviación.
- Identificación de oportunidades para la producción, certificación y distribución de SAF, aprovechando el potencial geográfico y biológico de la región.
- Coordinación de mecanismos que faciliten la comercialización y posicionen a América Latina como un polo exportador de energías limpias para el sector aéreo.
“Esta iniciativa no solo fortalece los lazos de hermandad entre nuestras naciones, sino que posiciona a la región como un actor de vanguardia en la transición energética global. Con el SAF, elevamos no solo nuestros aviones, sino también nuestros estándares de responsabilidad con el planeta”, destacó la Aerocivil colombiana.
La entidad aseguró, además, que con la suscripción de este documento se sientan las bases para futuros mecanismos vinculantes de cooperación entre aeronáuticas civiles de América Latina ratifiquen su compromiso con una aviación eficiente, moderna y respetuosa de los límites planetarios, garantizando un legado de movilidad sostenible para las próximas generaciones.
Con información de la Aeronáutica Civil



