Se trata de un sistema que permite ver en tiempo real el funcionamiento de las luces de la ciudad. Es la oportunidad de avanzar hacia una red capaz de integrar conectividad, información y tecnología para responder mejor a los retos de la ciudad.
Bogotá, 23 de julio de 2026. El alumbrado público inteligente es una red basada en AIoT (Internet de las Cosas impulsado por Inteligencia Artificial) presentado como una solución estratégica para transformar cada poste de luz en un punto de prevención y protección, multiplicando las capacidades de las autoridades para cuidar a la ciudadanía, de tal manera que haya entornos más protegidos y tranquilos para las familias bogotanas

Actualmente, Bogotá cuenta con cerca de una cámara por cada mil habitantes, una cobertura inferior de ciudades como Ciudad de México (3,6) Londres (13) y Singapur (17). Utilizar la infraestructura de los postes de luz de la ciudad, para ampliar la videovigilancia, en tiempo real, mejoraría la detección de incidentes y apoyaría una respuesta más rápida de las autoridades ya que Bogotá debería crecer a 4 cámaras por cada 1.000 habitantes.
El piloto de alumbrado inteligente permite procesar la información directamente en el poste, el sistema garantiza un monitoreo continuo del entorno urbano. En materia de seguridad y convivencia, las cámaras inteligentes con IA integran capacidades avanzadas como el reconocimiento de placas vehiculares, el cotejo facial y la generación de alertas prioritarias ante patrones inusuales o situaciones de riesgo.
Además, la incorporación de botones de pánico permite que, al ser activados por un ciudadano, las cámaras cercanas enfoquen automáticamente el lugar y transmitan señal inmediata al Centro de Monitoreo, logrando que la respuesta sea asunto de segundos.
Esta misma infraestructura tecnológica permite elevar la calidad de vida y el cuidado de los recursos públicos. La telegestión integrada reporta de forma automática cualquier requerimiento técnico sin depender de inspecciones manuales, asegurando parques y vías permanentemente iluminados.
A su vez, los sensores ambientales y de flujo ajustan de manera autónoma la intensidad de la luz según el tráfico de peatones, ciclistas o vehículos, así como ante lluvias o neblina, garantizando visibilidad óptima en todo momento y promoviendo el uso eficiente de la energía.

● Beneficios de esta tecnología
Transformación del espacio público: Convierte cada poste de luz en un punto de prevención y protección, multiplicando la capacidad de las autoridades para cuidar a la ciudadanía.
Mejora en la videovigilancia: Amplía el monitoreo en tiempo real, lo que facilita la detección de incidentes y permite una respuesta más rápida por parte de las autoridades.
Análisis de datos en tiempo real: Procesa la información directamente en el poste, garantizando un monitoreo continuo del entorno urbano.
Seguridad avanzada con Inteligencia Artificial: Las cámaras inteligentes permiten el reconocimiento de placas vehiculares, el cotejo facial y la generación de alertas prioritarias ante patrones inusuales o situaciones de riesgo.
Respuesta inmediata ante emergencias: La incorporación de botones de pánico permite que las cámaras enfoquen automáticamente el lugar del incidente y transmitan una señal al Centro de Monitoreo, logrando tiempos de respuesta de segundos.
Para articular un ecosistema de esta envergadura y garantizar su correcto funcionamiento, la Empresa de Telecomunicaciones de Bogotá (ETB) se proyecta como el aliado tecnológico e institucional idóneo. El despliegue de esta red requiere una robusta infraestructura de fibra óptica y conectividad de alta velocidad para el transporte de datos en tiempo real. Al ser la empresa pública de tecnología de la ciudad, ETB no solo aporta la capacidad técnica para interconectar miles de nodos, sino que asegura que la analítica y la gestión de la información se realicen bajo los más estrictos marcos de privacidad, ética y protección de datos.
Con el objetivo de probar estas capacidades de protección y eficiencia en un entorno real, la Administración Distrital adelantó una prueba técnica en el sector de la Calle 85 con Carrera 15. Este piloto permite evaluar el impacto positivo de la iluminación adaptativa y la transmisión de datos en tiempo real, aportando insumos concretos para avanzar hacia una Bogotá más segura, moderna y conectada.




