Anualmente se diagnostican más de 300 mil casos de tumores cerebrales

Cada año, más de 300.000 personas en el mundo reciben un diagnóstico de tumor cerebral o del sistema nervioso central.
Detrás de estas cifras hay familias que deben reorganizar su vida para enfrentar cambios significativos en su autonomía, sus recuerdos y su bienestar diario.
A pesar de su alto impacto, estos tumores siguen siendo poco comprendidos en la sociedad, generando diagnósticos tardíos y que los pacientes se sientan aislados.
En el marco de la Semana de Concientización sobre los Tumores Cerebrales, la Fundación Luz Oncológica —liderada por Alejandra Toro y Ana Moya — y el grupo Servier unen esfuerzos para romper el silencio, educar a la comunidad y promover una atención de salud más oportuna y humana.
¿Qué es un tumor cerebral?
Para comprender esta enfermedad sin alarmismos, es clave entender cómo se origina.
El Dr. Carlos Arbeláez, Gerente Médico de Servier, explica de forma precisa:
“Un tumor cerebral es un crecimiento anormal de células dentro del cerebro. Pueden existir tanto tumores benignos de lento crecimiento, que permanecen localizados y no se asocian con metástasis, así como tumores malignos o cancerosos que son más agresivos, e invaden estructuras cercanas y eventualmente pueden asociarse con metástasis a distancia, aunque este fenómeno no es tan frecuente en el cerebro como en otros órganos”.
El especialista añade que:
“Estos tumores pueden originarse en el propio tejido cerebral y se denominan tumores primarios, o provenir de tumores de otros órganos, especialmente del cáncer de pulmón y se denominan secundarios. La presencia de un tumor puede afectar la función cerebral al presionar el cerebro, dañar las células cerebrales o aumentar la presión dentro del cráneo”.
En adultos, los tumores primarios (los que nacen directamente en el cerebro) representan cerca del 2% de todos los tipos de cáncer.
Aunque no son los más frecuentes, causan una alta discapacidad y representan la principal causa de muerte por cáncer en jóvenes de 15 a 24 años.
En Colombia, la Cuenta de Alto Costo (CAC) reporta aproximadamente 600 casos nuevos cada año y más de 6.000 personas conviviendo con esta condición en el país.
La perspectiva del paciente: cuando el diagnóstico toca lo que somos
Un diagnóstico de tumor cerebral no solo impacta la salud física; transforma la identidad y la vida cotidiana. El cerebro es el centro de nuestra personalidad, nuestros recuerdos, la forma en que nos comunicamos y el afecto hacia nuestras familias.
Desde la perspectiva comunitaria, de la Fundación Luz Oncológica, se expresa el sentir real que viven los pacientes y sus familias tras el diagnóstico:
“Recibir un diagnóstico de tumor cerebral genera un temor enorme y una incertidumbre difícil de asimilar. El mayor miedo de un paciente y su familia es no saber cómo despertará o qué cambios enfrentará después de una cirugía. El impacto depende de cada persona, pero no podemos olvidar que estamos hablando del cerebro: el lugar donde residen tus recuerdos, tus emociones, tu forma de hablar y todo lo que te define como ser humano”.
Cerca del 90% de las personas diagnosticadas experimentan cambios en la memoria, la concentración o la habilidad para planificar tareas cotidianas, lo que exige una dedicación constante por parte de sus cuidadores y un acompañamiento familiar lleno de paciencia.
A los retos de la enfermedad se suma el impacto social. Como lo señala la fundación luz oncológica:
«Muchas personas prefieren guardar silencio sobre su diagnóstico por temor al rechazo o a la incomprensión de su entorno. Como el cerebro se asocia directamente con nuestra capacidad para pensar y actuar, existe un estigma injusto que lleva a que los pacientes sientan miedo de ser juzgados o apartados de su vida laboral y social”.
Factores de riesgo, señales de alerta y la importancia de la rehabilitación
Sobre por qué se producen, el Dr. Carlos Arbeláez aclara que “aunque las causas no son específicas, se han identificado ciertos factores que pueden aumentar el riesgo de desarrollarlos”, entre ellos:
- La exposición previa a radiación ionizante (por tratamientos de radioterapia previos por otros cánceres).
- Ciertas afecciones genéticas hereditarias poco frecuentes.
- Alteraciones o debilidad severa en el sistema inmunológico.
Los métodos de identificación y diagnóstico de tumores cerebrales implican una combinación de exámenes neurológicos, pruebas de imagen y, en muchos casos, biopsias para obtener un diagnóstico definitivo.
La mayoría de los pacientes con tumores cerebrales en la edad adulta debutan con crisis de epilepsia o con síndromes de focalización, como podría ser un cambio súbito en el habla o debilidad en una extremidad, por lo que la mayoría de los diagnósticos ocurren en urgencias.
El verdadero reto para los pacientes y sus familiares es lograr una atención oportuna y que se cuente con rehabilitación adecuada después de los procedimientos terapéuticos en favor del mejor desenlace para el paciente.
Acompañamiento y esperanza para los pacientes
A pesar de los desafíos, la rehabilitación neurocognitiva y el apoyo terapéutico han demostrado ser fundamentales para que muchos pacientes recuperen habilidades, vuelvan a conectar con sus seres queridos y tengan una mejor calidad de vida.
El gran reto para los pacientes y sus familiares es lograr una atención oportuna y que se cuente con rehabilitación adecuada después de los procedimientos terapéuticos en favor del mejor desenlace para el paciente.
Para esto, la educación y la colaboración entre los diferentes actores del sistema de salud son claves.
