Colegio Bilingüe Richmond resalta el enfoque de prevención y se une a la lucha contra el Bullying

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Según informes de la OCDE, Colombia ocupa el puesto número 11 entre los países con mayor incidencia de acoso escolar. Además, el 23% de los estudiantes reportaron ser víctimas de bullying en sus instituciones. Estas cifras, alarmantes por sí solas, nos instan a reflexionar y actuar de manera urgente.

El Colegio Bilingüe Richmond, certificado cuatro veces por la firma Great Place to Study como uno de los colegios más felices del país, se une a las voces que se levantan a nivel mundial en el mes de mayo con motivo del Día Internacional de la Lucha contra el Bullying o matoneo escolar. Con un enfoque preventivo y a través de iniciativas propias, campañas de socialización, actividades intercursos y acompañamiento de especialistas, ratifica su compromiso con la salud mental y emocional de sus estudiantes, a la vez que trabaja en la prevención de estas situaciones antes de que suceda.

Según el Sistema Unificado de Convivencia Escolar (Suice) de Colombia, solo en 2023 se reportaron aproximadamente 6.180 casos de acoso escolar tipo II y tipo III, es decir de agresiones reiteradas y delitos, respectivamente, siendo 2.690 casos más en comparación con los registrados en el 2022.

“Desde la academia, tenemos una gran responsabilidad para la prevención de estas situaciones. Es por esta razón que, en el marco del mes en el que se hace un llamado a la Lucha contra el Bullying, nos unimos a las voces que se alzan a nivel mundial e invitamos a la academia, padres y toda la comunidad a darle toda la atención que esta problemática requiere”, afirmó Luis Eduardo Rivas, rector del Colegio Bilingüe Richmond. 

Por ejemplo, la institución llevó a cabo la dinámica “100 Actos de Bondad”, actividad que nace como una iniciativa social y lúdica en la que se involucra no solo a los estudiantes, sino a toda la comunidad académica. A través de este enfoque se garantiza que todos los puntos de contacto que intervienen en la formación y cultura de los futuros ciudadanos del país y del mundo, estén al tanto de ofrecerles las mejores herramientas posibles para el buen trato, tanto personal como hacia los demás.

A través de cuatro rutas marcadas, Compasión, Perdón, Gratitud y Bondad, se incentiva a la comunidad para que se concientice y ejecute actos de bondad en su día a día. El objetivo final, es sensibilizar a las familias y promover historias que puedan cambiar vidas.

Queremos ejecutar acciones preventivas en las que cada niño y joven se sienta con la absoluta seguridad de que tiene un colegio y un entorno seguro, un lugar ideal para crecer. Lo vemos como una verdadera oportunidad de aprendizaje, entendiendo que incluso desde el perdón se puede resignificar y corregir, y que la gratitud es un eje central del aprendizaje diario. Con el programa ‘100 Actos de Bondad’, priorizamos la compasión por el otro, ya que la empatía genera poderosos cambios en la vida de cada estudiante que la interioriza, así como en su entorno más cercano”, aseguró Andreina Pérez, coordinadora de convivencia y bienestar escolar del Colegio Bilingüe Richmond.

Por otro lado, y con la premisa de hacer un llamado a todas las instituciones, familias y comunidad, el Colegio Bilingüe Richmond y en el marco de la conversación mundial, la sicóloga Mónica Abella hace 10 recomendaciones para prevenir e identificar a tiempo cualquier indicador de estas situaciones que no son ajenas al entorno escolar:

10 recomendaciones:

Primero. Crear y fomentar un ambiente seguro: enseñar a los estudiantes desde muy pequeños a expresarse, promoviendo un entorno de escucha y apoyo que los lleve a sentir que tienen una voz que será validada, propicia un ambiente de tranquilidad y confianza para poner límites en cualquier situación que lo requiera. “Les enseñamos que tienen a quién acudir en cualquier momento en que requieran exteriorizar cualquier situación que los haga sentir incómodos o inseguros”.

Segundo. Los valores como premisa: se deben promover valores innegociables, en la promoción de valores como la empatía y el respeto se contribuye a la creación de un entorno escolar más saludable y menos propenso al acoso.

Tercero. La comunicación con padres y maestros sin tapujos: mantener una comunicación constante con los adultos clave en su día a día es crucial para trabajar en equipo, ya que permite, además de acompañarlos, brindar herramientas preventivas frente a situaciones como la hiperconectividad digital, versus la desconexión emocional, ayudándoles a interiorizar, entender y gestionar la adolescencia y sus cambios, a la vez que se fortalecen los vínculos familiares. De esta manera, estudiantes, profesores y padres conforman verdaderos equipos de prevención y detección.

Cuarto. Capacitación constante: se debe proporcionar capacitación permanente al personal docente y administrativo para que sepan identificar y abordar las rutas y procedimientos que les permitan realizar una intervención efectiva.

Quinto. Habilidades sociales: hoy más que nunca, se convierte en una responsabilidad de cualquier institución educativa, contribuir a la formación de seres integrales y empáticos, capaces de responder a las necesidades de su entorno con habilidades sociales y emocionales fundamentadas, desarrolladas y aplicables al día a día.

Sexto: Atención a los cambios: estar atento a los cambios debe ser una tarea diaria. Se trata de identificar posibles alteraciones de conducta y/o emocionalidad de los jóvenes y niños, lo que se convierte en el primer paso para detectar situaciones extraordinarias que permitan prevenir, intervenir y trabajar a tiempo.

Séptimo. Cero tolerancia con el silencio social: es mandatorio fomentar de manera permanente y trasversal una cultura de confianza y apertura para que los estudiantes se sientan validados, comprendidos y escuchados, saber indagar y no permitir que guarden silencio ante situaciones propias o de sus amigos y compañeros. Según la reciente campaña de #cambiemoselbullyngporloving, “defender a otros no es ser un “sapo”, al contrario, es sinónimo de valentía”.

Octavo: Hacer buen uso de las herramientas tecnológicas: se debe enseñar a los estudiantes de todas las edades a utilizar las tecnologías de manera responsable y ética, evitando su uso para afectar negativamente a los demás. “En el Colegio Bilingüe Richmond en la escuela Elemental, a través de juegos y retos, se les enseña a los jóvenes de forma divertida e interactiva a ser cuidadosos y proteger su información personal. En la Escuela Media se refuerza el concepto de ciudadanía digital; a no compartir fotografías sin el permiso de las otras personas, y se reitera el alcance de las redes sociales que puede ser positivo o negativo y el rol de cada persona en el uso de los medios digitales”, señaló Eliana Sánchez Coordinadora de Sistemas de la institución.

Noveno. Conocer a los estudiantes: es crucial para todos los actores del proceso educativo conocer a los estudiantes para así identificar de manera acertada los cambios de comportamiento y emociones, garantizando una intervención temprana y asertiva.

Décimo. Red de confianza: los psicólogos escolares y orientadores son claves en el ecosistema de prevención, por lo que deben crear ambientes escolares favorables para que los estudiantes sientan que pueden ser ellos mismos y accedan con absoluta confianza a los espacios donde se promueve el buen trato y donde encuentran apoyo emocional si lo necesitan. Escuchar es la clave.

En resumen, se trata de elevar, entender y sensibilizar a la comunidad en general, ya que la prevención y atención de estos temas es responsabilidad de todos. Por eso, es clave propiciar espacios, campañas y tener apertura para atender una realidad mundial que se incrementa con el uso de redes sociales. Es así como el Colegio Bilingüe Richmond reitera su compromiso en la construcción de un entorno escolar seguro y libre de bullying, un entorno feliz.