El Gobierno del Reino de Suecia formalizó la nueva Estrategia de Cooperación al Desarrollo con Colombia para el periodo 2026-2031. El instrumento movilizará, de forma indicativa, cerca de 150 millones de coronas suecas al año, suma que equivale en pesos colombianos a $267.335.100.000, para respaldar la generación de empleo, el fortalecimiento democrático y la construcción de una paz duradera en el país. El monto definitivo de cada vigencia quedará establecido en la respectiva carta de asignación presupuestaria.
La confirmación llega en un momento en el que Suecia ha reducido su presencia en la cooperación internacional. Bolivia, Zimbabue, Tanzania, Liberia y Mozambique, entre otros países, dejaron de contar con el respaldo sueco, y una parte considerable del presupuesto de ayuda se ha redirigido hacia Ucrania. Que la estrategia con Colombia no solo se mantuviera, sino que se prorrogara y fortaleciera por cinco años más, confirma al país como uno de los socios prioritarios de Suecia, tanto en el plano bilateral como en el multilateral.
La nueva estrategia se concentra en tres objetivos: mejorar las oportunidades de subsistencia mediante instituciones inclusivas, empleo, comercio y digitalización; fortalecer el desarrollo democrático, los derechos humanos y el Estado de derecho; y consolidar una paz negociada, con énfasis en la capacidad institucional para la paz y la seguridad. A estas líneas se suman áreas de trabajo en energías libres de combustibles fósiles, biogás y biomasa, minería, agroindustria, tecnologías climáticamente inteligentes y gestión de residuos.
El anuncio se produce meses después de que la Canciller Rosa Yolanda Villavicencio Mapy viajara a Estocolmo, el 9 de febrero, para participar en el II Diálogo de Alto Nivel entre Colombia y Suecia, en el que sostuvo un encuentro bilateral con su homóloga sueca, Maria Malmer. Según la Embajada de Colombia en el Reino de Suecia e Islandia, esa visita contribuyó de manera decisiva a que la estrategia se mantuviera y se ampliara.
El ministro sueco de Cooperación al Desarrollo y Comercio Exterior, Benjamin Dousa, explicó que el país nórdico redujo el número total de estrategias de ayuda de casi 70 a 32 para concentrar los recursos en resultados medibles. “La ayuda se basará ahora en lo que sabemos que funciona”, afirmó el funcionario al presentar el nuevo enfoque.
Colombia se suma así a un grupo reducido de países, junto con Guatemala, Cuba, Bangladesh, la República Democrática del Congo, Kenia, Ruanda y Sudán, que contarán con estrategia propia de cooperación sueca hasta 2031. A esto se añade la nueva Estrategia Regional para América Latina y el Caribe, que dispondrá de 75 millones de coronas suecas adicionales al año para la región, centrada en el fortalecimiento del comercio, el desarrollo democrático y la transición ecológica.
En 2024 los dos países suscribieron un acuerdo de asociación bilateral que elevó el vínculo al nivel de relación estratégica, marco bajo el cual se han firmado también memorandos de entendimiento en sostenibilidad, transición energética, innovación y tecnología, educación, transporte y asuntos espaciales.




