Los modelos de IA generativa en el ejercicio del derecho


Lina Maria Ortegon Suarez
Coordinadora de la Maestría en Derecho Procesal de la Universidad Politécnico Grancolombiano.
Por: Lina María Ortegón Suárez, coordinadora de la Maestría en Derecho Procesal de la Universidad Politécnico Grancolombiano

Nos encontramos en un momento histórico en el que cualquier persona con acceso a internet y a un aparato electrónico puede conversar con un sistema de inteligencia artificial generativa.
Es la era de los modelos generativos presentados en diferentes herramientas que el ser humano usa indiscriminadamente convirtiéndose en parte invisible de la vida social.
Pero… no nos corresponde enlistarlos, pronunciarnos de manera entusiasta sobre ellos, ni encasillarlos como un retroceso para la humanidad. Lo cierto es que los modelos generativos de los últimos meses, como era de esperarse, han logrado avances significativos en su gestión.
Microsoft creó su propia herramienta Copilot, con una visión más organizativa. También se puede evidenciar la evolución en Google con Google IA Studio, con criterios más transparentes ante el usuario que permite hablar de códigos de programación, Prompt, API, Temperature (para mitigar las alucinaciones) y tokens. Y hay muchas otras plataformas…
Surge a lo largo de esta narración cronológica un interrogante que reúne el ejercicio del derecho procesal y los procesos de enseñanza – aprendizaje ¿los abogados y los futuros juristas están preparados para un uso adecuado de los modelos de IA generativa en sus diferentes plataformas?
Un fallo que prende las alarmas
Para tratar de responder a esta pregunta se pueden analizar los hechos que rodearon el auto AC739-2026 de la Sala de Casación Civil, Agraria y Rural de la Corte Suprema de Justicia. Decisión que resolvía un recurso de revisión contra un fallo emitido por el Tribunal Superior de Villavicencio.
De este caso, el apoderado presenta la demanda de recurso extraordinario de revisión relacionando un artículo incorrecto del CGP y causales inexistentes, en la subsanación de la misma, adecua el artículo al procedente (ley 1564, 2012, art. 355) pero cambia el sentido taxativo de las causales invocadas y lo sustenta con diez referencias jurisprudenciales apócrifas entre la demanda inicial y la subsanación.
La Corte analiza que el apoderado incurre en temeridad procesal (ley 1564, 2012, art. 79) ello en atención a la conducta desplegada, pues a pesar de que en la presentación se advierte sobre la inconsistencia normativa, y el apoderado acepta el uso de modelos generativos de IA, es reiterativo en su postura.
La sanción que recibió fue una multa de 15 SMLMV y la compulsa de copias a la Comisión Seccional de Disciplina Judicial de Bogotá. Entonces, ¿estamos realmente preparados? Los modelos de IA y las diferentes herramientas a las que se tienen acceso, requieren una comprensión multidisciplinaria que permita un uso adecuado, ético y seguro de cara a la parte que se representa y a la jurisdicción.
Porque nosotros estamos llamados a garantizar el debido proceso, el acceso a la administración de justicia, la búsqueda de la seguridad jurídica basada en fallos y a su vez adoptados en consideraciones de pruebas legalmente allegadas a los procesos.
Si los abogados no están preparados, podemos prepararlos para un uso adecuado de los modelos de IA generativa en sus diferentes plataformas. Ese es el reto. Ya no basta con “probar” una IA, hay que entender qué hay detrás y cómo usarla sin perder el rumbo jurídico.
Esto lo entendí liderando la Maestría en Derecho Procesal, porque acompañar a los futuros abogados implica ayudarlos a aterrizar lo digital al ejercicio real del derecho y que no solo sigan la tendencia, sino que la sepan dominar. Al final, prepararnos es la única forma de no quedarnos rezagados mientras el mundo cambia a toda velocidad.
Ya lo decía Eduardo Couture “El derecho se transforma constantemente, si no sigues sus pasos, cada día serás menos abogado … el derecho se aprende estudiando, pero se ejerce pensando” es un llamado a la academia para fortalecer hoy más que nunca a la comunidad jurídica, estudiantes, jueces y abogados en pensamiento crítico, consolidación cognitiva, escritura y argumentación profunda.
