Con base en qué se habla de un salario mínimo vital

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Las 5 razones por las que el salario mínimo vital contribuye a la dignidad de las trabajadoras domésticas

Bogotá, 1° de enero de 2026. El ministro del Trabajo, Antonio Sanguino, compartió​ en X los siguientes cinco elementos, basados en la evidencia, que –indicó– permiten afirmar que no existen razones para que las trabajadoras domésticas se alarmen frente al aumento del salario vital decretado para 2026:

1. La labor de inspección, vigilancia y control, a través del programa ‘Ministerio a la Casa’, ha demostrado que muchas trabajadoras domésticas aún no reciben siquiera el salario mínimo vigente. El aumento busca avanzar en la garantía de una remuneración justa por su trabajo.

2. El salario no representa un riesgo para el empleo; por el contrario, envía un mensaje claro de reconocimiento al valor del trabajo de cuidado. Esta labor, fundamental para el bienestar de las familias y la sostenibilidad de la vida, ha sido históricamente subvalorada y precarizada. El incremento salarial contribuye a revalorizar este trabajo esencial.

3. Sobre el trabajo por días: el 89 % de las trabajadoras domésticas labora bajo esta modalidad. En consecuencia, el aumento se ajusta a su jornada real y no implica, en la práctica, pagos mensuales fijos de dos millones de pesos.

4. En materia de seguridad social, la mayoría de las trabajadoras domésticas pertenece al régimen subsidiado, lo cual no representa una sobrecarga desproporcionada para los empleadores del hogar.

5. El contexto sociológico también importa: muchas trabajadoras domésticas realizan largos desplazamientos desde la periferia de las ciudades, asumiendo altos costos de transporte y tiempo. El aumento salarial reconoce esta realidad y avanza hacia un salario vital en los sectores más precarizados.

“Desde el Ministerio del Trabajo hacemos seguimiento al Convenio 189 de la OIT mediante una mesa instalada desde 2017. Este momento también representa una oportunidad para invitar a los empleadores del hogar a sumarse al diálogo tripartito.

“Por ello –resaltó el ministro Sanguino– reafirmamos que no existe evidencia que demuestre que garantizar remuneración y condiciones dignas se traduzca en despidos masivos. Esa idea debe ser superada en el debate público. La realidad es que, como nunca antes, el país ha avanzado en el reconocimiento del valor del trabajo doméstico y en la garantía de condiciones dignas para quienes lo realizan”.