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jueves, febrero 12, 2026

El reto oculto de las agencias de viajes en 2026: vender hoy y cobrar en 60 días

Jeeves advierte en que el desfase entre los pagos inmediatos a proveedores y el recaudo de clientes corporativos es la principal amenaza para el sector.

La presión aumenta: datos recientes del Dane muestran una caída de ingresos del 8,1 % frente a un aumento del 10,2 % en costos salariales.

La compañía impulsa el fin del “tarjetazo” con VCNs, protegiendo pagos y automatizando la conciliación.

Bogotá, 11 de febrero de 2026. Si bien las expectativas comerciales para la Vitrina Turística de Anato son altas gracias al impulso del Mundial de Fútbol, las más de 14.000 agencias de viajes registradas en el país, según cifras del Registro Nacional de Turismo, enfrentan una paradoja peligrosa: pueden estar vendiendo más que nunca, pero teniendo menos dinero en caja.

En ese contexto, el verdadero desafío que enfrentan en este 2026 es la gestión de flujo de efectivo, para poder sostener operaciones, anticipar pagos y cumplir con sus obligaciones sin depender exclusivamente de pagos futuros.

Este diagnóstico, puesto sobre la mesa y liderado por Jeeves, la plataforma tecnológica global que unifica cuentas, tarjetas corporativas y financiamiento en una sola solución, alerta que el crecimiento del sector está siendo frenado por el descalce entre los tiempos de pago y cobro.

Al integrar toda la infraestructura financiera que una agencia necesita, Jeeves ha identificado que este fenómeno amenaza la viabilidad de muchas operaciones, especialmente en el segmento corporativo.

“El turismo es una industria que vende hoy, pero paga a sus proveedores por adelantado. Esa diferencia de tiempos no es un error, sino una dinámica estructural del sector que en 2026 será más visible que nunca. En la práctica, las agencias deben coordinar una red amplia de proveedores, cada uno con condiciones y calendarios distintos, mientras el recaudo de los clientes suele concentrarse en un único pago que tarda en materializarse”, explica Haizea Caravaca Garmendia, Country Manager de Jeeves para Colombia y México.

La trampa del flujo de caja

Este hueco financiero es crítico. Mientras los clientes corporativos pagan sus facturas a 30, 45 o incluso 60 días, las agencias deben cumplir con las liquidaciones semanales del BSP aéreo (el sistema centralizado de pago a aerolíneas), así como con los pagos a cadenas hoteleras y bancos de camas que suelen exigir prepagos.

Para una agencia que factura un millón de dólares al mes, este desfase implica tener inmovilizados entre 700.000 y 1,2 millones de dólares en capital de trabajo únicamente para cubrir los pagos anticipados a proveedores mientras se espera el recaudo. Sin una línea de crédito adecuada o una plataforma que centralice el gasto, este gap de liquidez asfixia la capacidad de crecimiento.

La urgencia de resolver este problema se confirma con cifras recientes: según el DANE a noviembre de 2025 los ingresos nominales de las agencias cayeron un 8,1 % frente al año anterior, mientras que los costos salariales aumentaron un 10,2 % en el mismo periodo. En este escenario de márgenes apretados, la eficiencia financiera deja de ser un lujo para convertirse en un requisito de supervivencia.

Adiós al “tarjetazo” para blindar pagos y reducir el fraude

Ante este vacío, y en función de proteger los recursos, Jeeves proyecta presentar en Anato su tecnología de Tarjetas Virtuales o VCN por sus siglas en inglés. Esta solución marca el fin del tradicional “tarjetazo” o uso de tarjetas físicas compartidas, una práctica que durante años ha expuesto al sector a mayores riesgos de fraude, errores operativos y desorden en la gestión financiera.

Con las VCN las agencias podrán generar un número de tarjeta único para cada reserva por el monto exacto de la transacción. Esto blinda la operación, ya que amarra el gasto a un proveedor específico y elimina el riesgo de cargos sorpresa. Además, resuelve el dolor de cabeza operativo: las áreas administrativas que hoy pierden hasta 15 horas semanales conciliando pagos manuales en Excel, pueden automatizar este proceso y recuperar el control total de su dinero en tiempo real.

“La conversación que hoy empieza en el sector no es solo sobre crecer, sino sobre hacerlo de forma sostenible. Las agencias que quieran escalar van a necesitar infraestructura financiera que acompañe la velocidad del negocio turístico, no que la frene”, concluye Caravaca

Finalmente, en un sector donde cada día cuenta y los márgenes son cada vez más ajustados, contar con herramientas que integren y automaticen la gestión financiera deja de ser una ventaja competitiva para convertirse en un elemento indispensable para la supervivencia y expansión del negocio turístico en 2026.