Por Amylkar D. Acosta Medina [1]

¡Todo lo que anda mal es susceptible de empeorar!
AIR E LA PUNTA DEL ICEBERG
Hace exactamente un año publiqué mi columna Air e, la punta del iceberg, título este con el que quise significar que la crisis financiera que había llevado a su intervención por parte de la Superintendencia de servicios públicos domiciliarios el 12 de septiembre de 2024 no era un hecho aislado, que las restantes empresas comercializadoras de energía que le prestan el servicio a sus usuarios estaban afectadas por las mismas falencias.
La enormidad de la deuda del gobierno nacional por concepto del subsidio al consumo de energía a los estratos 1, 2 y 3, la de las entidades oficiales por su mora en el pago de sus facturas, la deuda acumulada por concepto de la Opción tarifaria, las agobiaba a todas y las tenía al borde de un apagón financiero. Así lo pudieron establecer y advertir los organismos de control (CGR y PGN) en reiterados pronunciamientos.
DE MAL EN PEOR
Desde luego, el caso más patético era y sigue siendo el de Air e. Lo que llevó a su intervención fue su insolvencia, iliquidez y falta de caja, situación ésta que lejos de resolverse se ha agravado: la sola deuda con las empresas generadoras de energía pasó de $500 mil millones antes de la intervención (la cual quedó en suspenso), a $1.7 billones después de intervenida!
Esta es una muestra palmaria de la incuria, la negligencia, la desidia y la incompetencia de la Superintendencia, la que en lugar de solucionar la crisis de Air e se convirtió en parte del problema. La intervención por parte de la Superintendencia a Air e ha sido un rotundo fracaso!
Ha sido el propio Ministro de Minas y Energía quien ha manifestado que “sin el respaldo de la Superintendencia a través del fondo empresarial la prestación del servicio de la empresa intervenida se vuelve inviable, la medida regulatoria y administrativas no son suficientes, se requiere apoyo y gestiones concretas que permitan a la empresa a salir adelante de lo contrario, se tendría que considerar una liquidación, en cualquier escenario debe primar la obligación del Estado de garantizar el servicio público a su cargo”.
EL FONDO SIN FONDO
En efecto, la Superintendencia de servicios públicos dispone del Fondo empresarial para solventar y darle liquidez a las empresas intervenidas y lo que ha aducido para no hacerlo en el caso de Air e es que no cuenta con los recursos para ello, pero ninguno de los tres superintendentes que han desfilado por la Superintendencia se han mosqueado siquiera para proporcionárselos. La dilación y la inacción por parte de la Superintendencia llevó a decir al Contralor General que pese a las advertencias hechas desde 2024, “no se tomen decisiones tendentes a reducir o eliminar los escenarios de riesgo descritos” y no superados hasta la fecha.
Ahora, tardíamente, se pretende que sean los usuarios quienes financien el Fondo empresarial pagando un recargo, en el componente de restricciones, de $8 por KWH consumido en sus facturas, equivalente a un incremento de 1% en la factura, trasladándole al usuario el incumplimiento del Estado y como si lo anterior fuera poco, ahora, amparados en la Emergencia económica se ordenó, mediante el Decreto 044 de enero del 2026, que sean las propias empresas generadoras a las que le debe Air e la energía despachada las que financien dicho fondo para que este a su vez le gire a Air e para que esta les pague lo que les debe.
Esta es la vuelta del bobo. Es preferible que Air e les diga francamente a los generadores a los que le debe que no les va a pagar para que ellos provisionen esa deuda y la castiguen en sus libros. Por fortuna, enhorabuena la Corte Constitucional al suspender la vigencia del Decreto 1390 de 2025 mediante el cual se declaró la Emergencia dejó sin efecto semejante desaguisado. Por lo demás, la crisis financiera de Air e no es ningún hecho sobreviniente para justificarla. A la Corte le asiste la razón!

SIN LIMITACIÓN DE SUMINISTRO
Con un agravante para las empresas generadoras, como fue la emisión por parte de la Superintendencia de servicios públicos de la Circular externa 20241000001314 calendada el 13 de diciembre de 2024, a través de la cual “exhorta a todos los agentes del mercado de energía…a abstenerse de iniciar o continuar procesos” de limitación de suministro a las empresas “que hayan sido objeto de la medida de toma de posesión” por parte de ella. El mensaje hacia las empresas generadoras del cual es portador esta Circular es que así Air e no le pague la energía que le vendan ellas están obligadas a seguir despachándosela, no pueden abstenerse de hacerlo, aún si incumple obligaciones contraídas con posterioridad a la toma de posesión. Ello contraría y va a contrapelo de lo dispuesto en la Resolución de la CREG 116 de 1998.
Según explica Alejandro Castañeda, presidente de ANDEG, gremio de empresas generadoras, “es una acción que va en contra de la sostenibilidad del sector eléctrico por una razón y es que todo está diseñado en el sector para que tenga unas cortapisas, la principal de ellas es la llamada limitación de suministro, que no es otra cosa que decirle a cualquier empresa que compra energía, y que si no paga va a entrar en esa limitación”. Y la suficiencia financiera de las empresas es uno de los pilares de la confiabilidad y firmeza en la prestación del servicio previsto en la Ley 142 de 1994.
Según señala Castañeda, la limitación de suministro existe hace más de 30 años, y es justamente para evitar un riesgo sistémico en el sector, por lo cual, advierte que “esa circular va en contra vía de lo establecido hace 3 décadas, a través de resoluciones del ente regulador (la CREG), de decretos y hasta en la misma ley que rige la prestación de los servicios públicos”.
EL TEMIDO APAGÓN FINANCIERO
Pero lo más irónico es que mientras se pretende obligar a los usuarios y a las empresas generadoras de energía para que paguen los platos rotos por tanta incuria, negligencia e incompetencia de la Superintendencia para evitar el colapso de Air e y su efecto dominó, que puede provocar una falla sistémica, tal y como lo han advertido los organismos de control (CGR y PGN), el Ministerio de Hacienda no se digna girarle los $300 mil millones que le adeuda a Air e por concepto de subsidio al consumo de energía de los estratos 1,2 y 3, que la empresa ya les descontó en sus facturas y lo asumió a la espera de que el MHCP le gire. Así las cosas, al paso que vamos y dentro de esta lógica del absurdo, cabe preguntarse a quién carajos le endosarán su deuda con Air e? Este ya es el colmo del descaro!
Por este camino se puede materializar el tan temido apagón financiero de las empresas y el efecto dominó que han advertido reiteradamente los organismos de control (CGR y PGN), que puede conducir a una falla sistémica que comprometa la prestación del servicio, que es el peor escenario.
AIR E UN BARCO A LA DERIVA
En este contexto, el hecho de que Air-e haya tenido cuatro agentes interventores y vaya para el quinto, con la designación de Nelson Vásquez, demuestra que la intervención ha sido inestable y fallida. Se cambia de gestor como quien cambia de camisa. Los cambios constantes reflejan falta de rumbo, decisiones más políticas que técnicas y la ausencia de una solución estructural, lo que termina agravando la crisis en lugar de resolverla. Ello prueba y comprueba que la intervención de Air-e no ha funcionado y que el problema estructural sigue su curso, de mal en peor.
Esta es una falta de respeto para con los 1.2 millones de usuarios del servicio de energía de los departamentos del Atlántico, Magdalena y La Guajira, a los que la Superintendencia de servicios públicos domiciliarios, la única de rango constitucional (artículo 370 de la Carta), de acuerdo con la Ley 142 de 1994 esta llamada a proteger. Y mientras tanto la crisis se profundiza, al punto que la empresa hasta el sol de hoy no está mejor que cuando estuvo peor y mientras tanto el Sistema eléctrico sigue en alta tensión.
LA POSIBLE LIQUIDACIÓN DE AIR E
Hace rato el Gobierno ante esta encrucijada ha venido contemplando la liquidación de Air e, incluso se ha llegado a anunciar, como si esa fuera la solución mágica para desencartarse de lo que se les hay convertido en un verdadero “chicharrón”. Incluso el Ministro de Minas y Energia Edwin Palma afirmó que si por él fuera procedería a su liquidación. Pero, en mi modesto concepto, este sería un salto al vacío y el remedio resultaría peor que la enfermedad.
Primero porque la liquidación no es un pase mágico para, por arte de birlibirloque, resolver los problemas de Air e de solvencia y liquidez, en cambio agravaría la situación de las empresas generadoras que son sus principales acreedoras. Me explico, al ser intervenida Air e en septiembre de 2024, ello trajo consigo un efecto suspensivo de sus deudas acumuladas hasta la fecha ($1.9 billones), las cuales quedaron congeladas y si se decide liquidarla, una vez más las deudas acumuladas desde la intervención de Air e volverían a quedar congeladas por el efecto suspensivo sobre ellas y las generadoras quedarían en estado terminal y este sería el último clavo en el ataúd de ellas. Y entonces sí podríamos exclamar apaga y vámonos!
Riohacha, enero 30 de 2026
www.amylkaracosta.net
[1] Miembro de Número de la ACCE



