Expertos advierten que la mayor vulnerabilidad no está en las cámaras ni en la tecnología, sino en la falta de cultura de prevención dentro de las organizaciones.
Mientras las empresas fortalecen sus sistemas de vigilancia y control de acceso, una amenaza silenciosa continúa facilitando robos, extorsiones y secuestros en Colombia: la falta de preparación de las personas frente a situaciones de riesgo.
El panorama preocupa. Entre enero y abril de 2025 se reportaron 131 casos de secuestro en el país, la cifra más alta para ese periodo en casi 15 años, según datos del Ministerio de Defensa Nacional. A esto se suman delitos como el hurto al comercio y la extorsión, que continúan afectando a empresarios y trabajadores.

Brecha en cultura de prevención
Para Mónica Rodríguez, experta en gestión del riesgo de MR Protección S.A.S., muchas organizaciones siguen enfocando sus esfuerzos únicamente en herramientas tecnológicas, dejando de lado uno de los factores más determinantes para prevenir incidentes: la preparación humana.
“Las empresas han avanzado en controles de acceso y sistemas de seguridad, pero aún existe una importante brecha en cultura de prevención y manejo de crisis”, señala la especialista.
Según explica, uno de los errores más frecuentes es asumir que las amenazas provienen exclusivamente del exterior. Sin embargo, las vulnerabilidades suelen originarse en la operación cotidiana, a través de rutinas predecibles, exceso de confianza o la exposición involuntaria de información sensible.
“Mucha información utilizada por los delincuentes proviene de redes sociales, conversaciones informales o prácticas internas inadecuadas que terminan facilitando la planeación de delitos”, advierte Rodríguez.

La prevención gana protagonismo
Ante la evolución de las modalidades delictivas, cada vez más empresas están apostando por fortalecer la preparación de sus colaboradores mediante simulacros, protocolos de actuación y capacitaciones especializadas.
Los expertos recomiendan contar con rutas claras de comunicación, planes de evacuación, entrenamientos periódicos y procedimientos definidos para reaccionar ante situaciones de crisis.
“La preparación no debe limitarse a tener cámaras o vigilancia física. También implica desarrollar capacidades de respuesta que permitan minimizar el impacto de cualquier incidente”, agrega Rodríguez.
En respuesta a esta necesidad, MR Protección S.A.S. desarrolla programas especializados en gestión del riesgo público mediante simulaciones reales de atracos, secuestros, terrorismo, defensa personal y primeros auxilios tácticos.
Los entrenamientos incluyen ejercicios de reacción ante asaltos, manejo emocional bajo presión, identificación de comportamientos sospechosos y protocolos frente a posibles amenazas explosivas.
“El riesgo público no solo afecta la seguridad física de una organización; también impacta su estabilidad operativa, financiera y emocional. Por eso la prevención debe entenderse como una inversión estratégica para proteger a las personas y garantizar la continuidad del negocio”, concluye la experta.




