
La interrupción de la atención médica, el hacinamiento en los albergues y la falta de acceso a agua potable se incluyen entre los mayores riesgos para la salud tras los devastadores terremotos gemelos que azotaron la costa norte de Venezuela en junio, dijo el jueves el director de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Jarbas Barbosa.
La OPS está trabajando estrechamente con el Ministerio de Salud de Venezuela para rastrear cualquier brote de enfermedades respiratorias o digestivas, especialmente en los albergues habilitados para quienes perdieron sus hogares, agregaron otros funcionarios de la entidad en una conferencia de prensa virtual.
“Se debería primero garantizar el acceso a las vacunas. Venezuela ya tenía algunos indicadores de cobertura de vacunación por debajo de lo que sería necesario”, dijo Barbosa, y agregó que las personas que viven en los más de 80 refugios instalados por las autoridades son las que corren mayor riesgo de sufrir brotes. “Garantizar que en ese momento todos pueden recuperar la cobertura de vacunación es fundamental”.
La OPS está trabajando con el Gobierno para llevar a cabo la vigilancia de posibles brotes, dijo Liz Parra, gerente de incidentes de la OPS para los terremotos. “Estamos prestando una atención importante (…) a enfermedades diarreicas, infecciones respiratorias, énfasis en síndromes febriles, enfermedades prevenibles por vacunas y otros eventos”, agregó.

Tom Fletcher, secretario general adjunto de la ONU para Asuntos Humanitarios, dijo el jueves a Reuters que para cualquier Gobierno del mundo es difícil responder a dos terremotos consecutivos.
“Movilizamos con mucha rapidez a 50 equipos de búsqueda y rescate de más de 30 países; fue una movilización masiva de solidaridad internacional. Mientras lo hacíamos, mantuvimos un contacto muy estrecho con el Gobierno. Estoy satisfecho de que esa comunicación y coordinación”, respondió Fletcher consultado sobre críticas de residentes de La Guaira sobre la lenta respuesta gubernamental para el envío de rescatistas y auxilio.
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, ha defendido con vehemencia la gestión del Gobierno ante los terremotos.
Fletcher también dijo que Naciones Unidas cuenta con un sistema sólido de rastreo de ayuda humanitaria para que llegue a la población necesitada y que están movilizando los fondos a través de las distintas agencias de la ONU.
“¿Será perfecto? No. Esta es una crisis muy compleja, con muchos factores en juego. Siempre es caótico intentar lograr resultados. Pero confío en que estamos brindando una respuesta seria al pueblo de Venezuela”, agregó el funcionario, quien llegó esta semana a Caracas por los terremotos y parte el viernes a Pakistán.
La ONU ya ha movilizado más de 300 millones de dólares en apoyo coordinado, con el objetivo de brindar asistencia humanitaria a un total de 1,3 millones de personas hasta fines de año. Fletcher señaló que casi 40.000 personas ya han recibido ayuda alimentaria en las dos semanas transcurridas desde el inicio de la respuesta.
Además de la ayuda material, la ONU está desplegando equipos para brindar apoyo psicosocial a los sobrevivientes, en particular a mujeres y niños.
A la pregunta si las cifras gubernamentales eran fiables, Fletcher dijo que era “muy difícil decirlo” dada la naturaleza “increíblemente caótica” del desastre, y agregó que la prioridad de la ONU es hacer un seguimiento a las personas que necesitan ayuda. Agregó que en cuestión de “semanas” los damnificados que permanecen en tiendas de campaña podrían tener refugios seguros y permanentes. Informó que negocian con el Gobierno la importación de casas prefabricadas, cuya cantidad y detalles están aún coordinando con las autoridades.
ENTIERROS DE FORMA ORDENADA
El sistema de salud de Venezuela se ha deteriorado significativamente tras años de crisis económica, lo que contribuyó a la falta de atención médica disponible inmediatamente después del terremoto, dijo Ciro Ugarte, director de emergencias sanitarias de la OPS.
“La situación previa a los sismos fue una situación de largo plazo por la afectación de los sistemas y servicios de salud en Venezuela y la migración de decenas de miles de profesionales de la salud en los últimos años”, dijo Ugarte. “Esa situación ha empeorado significativamente luego de los terremotos”, dijo.
Las autoridades elevaron el miércoles la cifra de muertos a 3.811, añadiendo que 16.740 personas resultaron heridas y 17.907 se encuentran sin hogar.
Los entierros de algunas de las víctimas continúan en un sitio en La Guaira, el estado más afectado, y los sepelios temporales están bien organizados, dijeron funcionarios de la OPS.
Según Armando De Negri, director interino de la OPS en Venezuela, solo 300 de los sepultados hasta el momento permanecen sin identificar, pero existe un mecanismo en marcha con el servicio forense venezolano para garantizar que puedan ser identificados posteriormente.
“Se marca exactamente dónde están sepultados, se recoge material que por aquí se está recolectando, dientes, huesos y también uñas que sirven como material genético estable y eso se va archivando de manera que en algún momento cuando haya un reclamo y, sobre todo cuando los familiares puedan reclamar y cruzar sus datos genéticos con los fallecidos”, dijo. “Todos están en urnas, todos están debidamente manejados, de manera que en cualquier momento se puede volver también a examinar”.
(Reporte de Julia Symmes Cobb en Bogotá y Vivian Sequera en Caracas. Editado en español por Deisy Buitrago, Vivian Sequera, Javier Leira y Ricardo Figueroa)
Yahoo Noticias Por Julia Symmes Cobb y Vivian Sequera Agencia Reuters



