IA y empleo: ¿cuál será el futuro de los programadores?

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En medio del debate global sobre el impacto de la IA en el empleo, un prestigioso CEO del sector tecnológico desarma mitos y advierte: “la programación no desaparece, se vuelve más compleja y exigente”.

En un contexto de creciente discusión sobre el impacto de la inteligencia artificial en el trabajo, especialmente en el desarrollo de software, Adrián Valerio Anacleto, CEO & Fundador de Epidata, aporta una mirada crítica basada en su experiencia académica y empresarial de más de 20 años en la industria tecnológica.

“Decir que los programadores van a desaparecer por la IA es casi terraplanismo tecnológico.”, afirma. Lejos de las posturas extremas, Anacleto plantea que el debate actual repite errores del pasado reciente, cuando se instaló la idea de que cualquier persona podía convertirse en programador en cuestión de semanas.

“Ni antes éramos programadores en tres meses, ni ahora se van a extinguir los programadores.”, afirma el Licenciado en Ciencias de la Computación por la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires (UBA), donde se desempeñó como docente de Computación durante 20 años.

El ejecutivo especializado en servicios de outsourcing de innovación. sostiene que estas narrativas no son casuales, sino que responden a distintos intereses dentro del ecosistema tecnológico. Esa narrativa fue impulsada por una combinación de factores: políticas públicas orientadas a mostrar resultados rápidos, empresas interesadas en expandir el uso de sus plataformas, modelos de negocio educativos en crecimiento y una fuerte ola cultural atravesada por el entusiasmo y el miedo a quedarse afuera de la revolución tecnológica.

“Hace algunos años, muchos repetían que con un curso de programación de 2 semanas, 2 meses o 200 horas cualquier persona iba a conseguir trabajo rápidamente y hacerse millonaria. Muchos lo repitieron convencidos. Otros sabían perfectamente lo que estaban diciendo (y que faltaban a la verdad).”. Sin embargo, Anacleto reconoce que ese fenómeno también tuvo un impacto positivo en la región: “lo interesante es que, la profesión del programador como motor de ascenso social se destacó por sobre muchas otras disciplinas. A pesar de sus limitaciones, permitió que cientos de miles de jóvenes en América Latina ingresaran al mundo del software, generando oportunidades reales de crecimiento y movilidad social.”, agrega.

Según explica, el desarrollo de software es una disciplina compleja, donde la diferencia entre perfiles puede ser significativa en términos de productividad y capacidad técnica. En muchos casos, esa diferencia puede ser exponencial, con profesionales que llegan a ser entre 10 y 30 veces más productivos que otros.

El actual debate sobre inteligencia artificial reproduce una lógica similar, con visiones que, según el CEO, no contemplan la complejidad real del desarrollo de software a escala. “Aparecen profetas del apocalipsis del software diciendo que ya no hará falta saber programación.”, advierte.

Para Anacleto, estas posturas están impulsadas tanto por el entusiasmo del mercado como por la influencia de las grandes tecnológicas, sumado al imaginario cultural construido durante décadas por la ciencia ficción. La combinación de estos factores genera un escenario donde ciertas ideas resultan verosímiles para el público general, aunque no necesariamente reflejen la realidad técnica.

“El avance de herramientas como asistentes de programación basados en IA es innegable, pero no elimina los desafíos estructurales del desarrollo de software. Desarrollar software serio -software Enterprise- es profundamente complejo.”, afirma Anacleto, premiado por la Embajada de India en 2008 por su innovadora empresa Epidata. También recibió en tres oportunidades el premio “Joven Emprendedor” que otorga la Ciudad de Buenos Aires. Y en 2018 recibió el prestigioso “Premio al CEO del año” que concede la fundación Sadosky.

Anacleto sostiene que la inteligencia artificial no reduce la complejidad del desarrollo del software, sino que en muchos casos puede incrementarla, especialmente cuando es utilizada sin conocimiento técnico profundo. En palabras del especialista: “La IA no elimina esa complejidad. La suele amplificar.”

El ejecutivo también subraya la importancia del pensamiento crítico y del conocimiento estructural del funcionamiento del software, más allá del uso de herramientas. Comprender cómo funciona el “motor” detrás de las soluciones tecnológicas resulta clave para construir sistemas robustos, escalables y sostenibles en el tiempo.

Finalmente, Anacleto concluye que la programación no solo seguirá siendo relevante, sino que su importancia crecerá en paralelo al aumento de la complejidad tecnológica. En un mundo cada vez más digital donde el software modela una realidad en constante expansión, la demanda de profesionales capacitados continuará en aumento. “Siempre habrá más cosas por programar.”, asegura.

Como mensaje final, Anacleto deja una recomendación dirigida a las nuevas generaciones. Más allá de las tendencias o promesas de mercado, destaca la importancia de elegir caminos de formación basados en la curiosidad, la vocación y la capacidad de aprendizaje continuo, como la verdadera habilidad diferencial en un entorno en permanente transformación.