¿Podrá la extrema derecha de Francia ganar las elecciones sin Marine Le Pen?

70
Foto Agencia Reuters

“Es mi muerte política lo que quieren”, afirmó en noviembre la líder de extrema derecha Marine Le Pen, una frase que resultó profética, aunque pocos la tomaron en serio en aquel momento.

Este lunes, la tres veces candidata a la presidencia de Francia vio cómo se truncaba su camino hacia el poder cuando un fallo judicial le prohibió postularse para un cargo público durante cinco años, lo que desencadenó un terremoto político en Francia y eliminó a la favorita de la carrera presidencial de 2027.

Sin embargo, lejos de decapitar a la extrema derecha, esta sentencia —que siguió a un veredicto de culpabilidad por malversación de fondos— podría, de hecho, fortalecerla, al alimentar los agravios populistas y acelerar la renovación de la imagen del partido Agrupación Nacional (RN) de Le Pen. Incluso, podría finalmente liberar a RN del apellido Le Pen, que ha definido -y atormentado- su identidad durante décadas.

“Se debería celebrar que un sistema legal haya emitido un veredicto de forma independiente, pero el impacto de las redes sociales es tan poderoso que revela una profunda falta de confianza en los líderes. ¿La gente se siente bien con este fallo o se marcha con una sensación abrumadora de asco?”, preguntó Dominic Thomas, comentarista de asuntos europeos de CNN.

Para los simpatizantes de RN, el veredicto refuerza la idea de que el sistema está amañado en su contra. Algunos lo ven como un ataque a la democracia y la propia Le Pen ha presentado el fallo como un ataque a la “voluntad popular”. El sistema judicial, argumenta, se está utilizando como un arma, algo similar a lo que se refiere el presidente estadounidense Donald Trump cuando habla de una “caza de brujas”.

Este sentimiento fue compartido por Elon Musk, quien reaccionó en X, diciendo: “Cuando la izquierda radical no puede ganar a través del voto democrático, abusa del sistema legal para encarcelar a sus oponentes”.

Los aliados de Le Pen se apresuraron a criticar el veredicto de culpabilidad con palabras como “extralimitación judicial” y “vergonzoso”. Incluso algunos de sus rivales expresaron su preocupación por lo que implica la sentencia. El primer ministro François Bayrou se declaró “preocupado”, mientras que el actual ministro de Justicia francés, Gerald Darmanin, publicó en X en noviembre que sería “profundamente impactante” que se le prohibiera presentarse a las elecciones.

El protegido de Le Pen

Aunque los partidarios de Le Pen condenan públicamente el fallo, lo cierto es que la prohibición acelerará una transición de liderazgo que ya está en marcha dentro del partido. Su sucesor, Jordan Bardella, heredará ahora la responsabilidad de liderar el movimiento que ella se dedicó a construir durante años.

Dominique Moisi, analista político, sugirió que algunos dentro de RN podrían, secretamente, darle la bienvenida a esta nueva situación.

“En público gritarán. Denunciarán y dirán: “¡Qué cosa tan horrible!”. Pero, en el fondo, muchos, muchos, podrían estar contentos, pensando: “Este es un candidato más joven. Es más atractivo para un público más amplio. Y no lleva el apellido Le Pen”.

Le Pen, de 56 años, eligió personalmente a Bardella para dirigir el partido en 2022, poniendo fin a un gobierno de 50 años de la dinastía Le Pen, y dándole un nuevo impulso a la derecha populista francesa.

Aclamado como la respuesta a los intentos de desintoxicar el partido y atraer a un público más joven, el carismático Bardella ha contribuido a distanciar a RN de su fundador y padre de Marine, Jean-Marie Le Pen. Y con tan solo 29 años, ya tiene tan buenos resultados en las encuestas como su mentor.

¿La próxima batalla?

Por otra parte, la salida de Le Pen podría animar a otros políticos a entrar a la carrera presidencial, como su sobrina Marion Marechal o pesos pesados ​​conservadores como el actual ministro del Interior, Bruno Retailleau, que cuenta con mucha más experiencia que el relativamente verde Bardella.

La pregunta sigue siendo si Bardella podrá mantener el impulso del partido sin la marca Le Pen. Según el encuestador Antoine Bristielle, los votantes de RN se encuentran entre los más leales. Un análisis de los patrones de voto muestra que su participación electoral fue la más consistente para su partido en las elecciones presidenciales francesas de 2022, en comparación con otros partidos.

“Hay lealtad al apellido Le Pen y a la marca Le Pen. Pero si no es ella, ¿tiene Bardella lo necesario para ganar unas elecciones presidenciales?”, preguntó Bristielle.

Le Pen aún tiene la opción de apelar ante el Consejo Constitucional, que debe sopesar tanto la ley como el derecho condicional a la libertad de elecciones. También ha anunciado que recurrirá su condena.

Hasta entonces, RN tiene un poder nada desdeñable. En su condición de partido mayoritario en el parlamento francés, potencialmente podría derrocar al Gobierno si apoya una moción de censura.

Está por verse si la “muerte política” de Le Pen marca el fin de una era o simplemente un nuevo capítulo para la extrema derecha francesa. Pero 2025 ha supuesto un doble golpe para la dinastía Le Pen: primero, con el fallecimiento de Jean-Marie en enero y ahora con la salida forzada de Marine de la escena política.

Saskya Vandoorne, CNN

Yahoo Noticias