Freno al gasto público, eliminación del impuesto al patrimonio y desarrollo del fracking, anuncia De La Espriella en su posesión

Abelardo de la Espriella escogió un escenario cargado de simbolismo para pronunciar su primer discurso como presidente de la República.
Desde el Cantón Militar Pichincha, en Cali, el mandatario inauguró oficialmente su gobierno con un mensaje que combinó anuncios de alto impacto en materia económica, seguridad, energía, justicia, desarrollo rural, educación, infraestructura y política exterior.
Fue la presentación de un programa de gobierno condensado en una sola idea: el inicio de una «Patria Milagro», una nueva etapa que, según dijo, buscará recuperar el orden, la autoridad, la libertad y la confianza en el destino del país.
Durante más de una hora, De la Espriella alternó referencias a Rafael Núñez, Thomas Jefferson y Winston Churchill con llamados a la unidad nacional, homenajes a Miguel Uribe Turbay y promesas de transformación institucional. Pero el centro del discurso estuvo en las decisiones concretas que anunció para las primeras horas y los primeros meses de su administración.
Un decreto para congelar el gasto público
El anuncio económico más inmediato fue el congelamiento del gasto público. De la Espriella informó que firmará un decreto con ese propósito como una de las primeras decisiones de su gobierno. Argumentó que el crecimiento del gasto estatal y el endeudamiento de los últimos años deterioraron las finanzas nacionales y sostuvo que el primer deber de su administración será «poner la casa en orden».
La medida fue presentada como el punto de partida de una política de austeridad fiscal que, según el presidente, buscará recuperar la confianza de inversionistas, empresarios y mercados internacionales. Aclaró, sin embargo, que el ajuste no recaerá sobre los sectores más vulnerables y aseguró que los programas sociales destinados a la población de menores ingresos serán preservados durante su mandato.
Reforma tributaria y eliminación del impuesto al patrimonio
El segundo gran anuncio económico fue una reforma tributaria estructural orientada a simplificar el sistema, combatir la evasión y crear un ambiente favorable para la inversión, la producción y el empleo. Dentro de ese paquete confirmó una de las promesas centrales de su campaña: la eliminación del impuesto al patrimonio.
De la Espriella defendió esa decisión con el argumento de que el Estado no debe castigar a quienes invierten y generan riqueza. Sostuvo que la prosperidad no surge de gravar el éxito económico, sino de crear condiciones para que millones de colombianos puedan emprender, trabajar y progresar.
También envió un mensaje a los trabajadores informales, a quienes prometió facilitar el acceso a la formalidad, al crédito y a nuevas oportunidades productivas, como parte de una estrategia para ampliar la base empresarial y laboral del país.
Respeto a la independencia del Banco de la República
En otro de los apartes económicos, el nuevo mandatario garantizó que respetará plenamente la independencia del Banco de la República, al que calificó como una de las instituciones más sólidas y prestigiosas del Estado colombiano. Aseguró que su equipo económico tiene instrucciones precisas para recuperar el prestigio internacional de Colombia y convertir nuevamente al país en un destino confiable para la inversión.
Según dijo, cuando regresan la confianza y la estabilidad, también llegan la inversión, el empleo, el crecimiento y las oportunidades, elementos que definió como pilares de la «Patria Milagro».
Fracking, Ecopetrol y un giro en la política energética
Uno de los anuncios de mayor impacto fue la decisión de impulsar el fracking «responsable y sostenible» bajo altos estándares técnicos y ambientales. De la Espriella sostuvo que Colombia necesita recuperar su seguridad energética y que esa tecnología puede contribuir a aumentar la producción de hidrocarburos, fortalecer las finanzas públicas y evitar el empobrecimiento del país.
El presidente afirmó que cree en la transición energética, pero insistió en que debe construirse desde la fortaleza y no desde la debilidad. Anunció que fortalecerá a Ecopetrol, ampliará las reservas estratégicas de petróleo y gas y atraerá nuevamente inversión al sector energético.
Además, aseguró que recibió un sistema energético en una situación crítica, con reservas insuficientes, proyectos paralizados o retrasados y una demanda creciente que supera la capacidad de generación. Por ello, anunció medidas urgentes para fortalecer la generación térmica, proteger los embalses, acelerar proyectos estratégicos y diversificar la matriz energética con el objetivo de evitar riesgos de racionamiento eléctrico o apagones, especialmente ante la amenaza de nuevos fenómenos de El Niño.
El fin del diálogo con los grupos armados y la ofensiva contra el narcoterrorismo
Si hubo un eje dominante en el discurso, fue la seguridad. De la Espriella declaró agotada la política de diálogo con los grupos narcoterroristas y anunció que en las próximas horas expedirá un listado oficial de organizaciones narcoterroristas para fortalecer las operaciones de las Fuerzas Militares y de Policía.
«Los integrantes de las bandas criminales y del narcoterrorismo tienen dos caminos: someterse al imperio de la ley o enfrentar la fuerza decidida del Estado colombiano», afirmó.
El mandatario impartió una orden directa a las Fuerzas Militares y de Policía para combatir a todas las estructuras criminales que, según dijo, representan la mayor amenaza para la seguridad del país. También prometió garantías jurídicas para militares y policías en el cumplimiento de sus operaciones y aseguró que, como comandante supremo de las Fuerzas Armadas, será un defensor permanente de la institución militar y policial.
Para reforzar el tono de confrontación, citó una de las frases más conocidas de Winston Churchill: «La victoria a toda costa, la victoria a pesar del terror, la victoria por largo y duro que sea el camino, porque sin la victoria no hay supervivencia».
Yahoo Noticias Klarem Valoyes Gutiérrez El Colombiano
