Lo afirmó el papa en su penúltima catequesis sobre la oración, durante la audiencia general celebrada en el Patio de San Dámaso.
El Papa se refirió a la perseverancia en la oración, que debe ser como “el fuego sagrado que arda en nosotros sin cesar”.
Y recordó que pasado mañana se celebrará la Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús. De ahí su invitación a pedir al Señor “que haga nuestros corazones semejantes al suyo”.
El Papa Francisco celebró esta mañana del miércoles, en el Patio de San Dámaso, su tradicional audiencia semanal en un lugar que le permite tener, al menos, algún tipo de contacto con los fieles y peregrinos que, en número reducido a causa de las medidas adoptadas por la pandemia, acuden a este encuentro para escuchar su catequesis de los miércoles y recibir su bendición apostólica.
El Santo Padre propuso la penúltima catequesis sobre la oración, y abordó el tema del perseverar en el amor, es decir, ser perseverantes al rezar. Una invitación, dijo, que también es un mandamiento que nos viene de la Sagrada Escritura.



