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miércoles, febrero 11, 2026

Tragedia en Córdoba reabre la memoria de Kimy Pernía Domicó, indígena asesinado por defender el río Sinú

Bogotá, D. C., 10 de febrero de 2026Las intensas lluvias registradas en el norte del país, asociadas a un frente frío atípico, han generado una grave emergencia humanitaria en el departamento de Córdoba, donde el desbordamiento del río Sinú ha afectado a miles de familias, viviendas, cultivos, infraestructuras y ecosistemas.

En el marco de esta coyuntura, es recordado el líder indígena Kimy Pernía Domicó, uno de los principales líderes del pueblo emberá katío, quien se opuso a la construcción de la represa de Urrá I, tras advertir sobre sus impactos ambientales, sociales y culturales.

Hace 25 años, Pernía Domicó alertó sobre los riesgos ambientales y sociales de intervenir el río Sinú. Su principal objeción era luchar por la necesidad de realizar una consulta previa con la comunidad indígena, referente a los impactos ambientales y culturales de la represa.

Así las cosas, en 1998, Kimy interpuso una acción de tutela —que posteriormente ganó— para proteger los derechos ambientales y culturales de su pueblo, así como su derecho a consultar por los impactos de la hidroeléctrica. Sin embargo, en ese mismo periodo empezaron a presentarse diferentes asesinatos contra miembros de la comunidad y se intensificaron las amenazas contra Kimy.

Tal valentía y su lucha constante para oponerse a la construcción de la represa, motivó que las estructuras paramilitares lo secuestraran el 2 de junio de 2001, y 20 años después de su desaparición, Salvatore Mancuso admitió que fue asesinado por su firme defensa de las convicciones ambientales y culturales de su pueblo.

25 años después: lo que hoy pasó en Córdoba

De acuerdo con los reportes oficiales de gestión del riesgo en el departamento, la emergencia ha dejado, al menos, 24 municipios afectados, más de 156 500 personas damnificadas, 51 889 familias impactadas, 1766 viviendas destruidas y más de 4127 viviendas no habitables. 

Asimismo, se reportan miles de hectáreas de cultivos afectadas, pérdidas en la producción agropecuaria, daños en vías, acueductos, instituciones educativas y centros de salud, sumado al desplazamiento de comunidades que han debido abandonar sus territorios ante el avance imparable del agua.

El desbordamiento del río Sinú ha afectado especialmente a comunidades rurales, campesinas e indígenas que históricamente han habitado la cuenca y dependen de sus aguas para la vida, la producción y la sostenibilidad cultural.

El Centro Nacional de Memoria Histórica reafirma su compromiso con la preservación de la memoria de las víctimas del conflicto armado y con el reconocimiento de las luchas sociales que han buscado la defensa del territorio, la dignidad y la vida.