Cada vez más personas buscan vivir los grandes torneos de fútbol en espacios compartidos con amigos, cerveza, gastronomía y pantallas gigantes, una tendencia que hoy está transformando la experiencia de entretenimiento fuera de casa.
Movich Hotels adecúa diferentes espacios de sus hoteles con ambientación inspirada en los países participantes, transmisiones en vivo y experiencias gastronómicas pensadas para quienes disfrutan el fútbol como un ritual colectivo.
La cadena hotelera busca convertir sus hoteles en puntos de encuentro para aficionados durante la temporada deportiva, integrando experiencias alrededor de la comida, la conversación y el ambiente futbolero.
Bogotá, 10 de junio de 2026. Cada cuatro años ocurre el mismo ritual, grupos de amigos reorganizan horarios, separan fechas en el calendario y buscan el mejor lugar posible para ver fútbol. Ya no se trata únicamente del partido. La experiencia alrededor del juego, la comida, la cerveza, la conversación y el ambiente, se convirtió en parte fundamental del espectáculo.
Y en medio de ese fenómeno, los hoteles comenzaron a encontrar una oportunidad inesperada, convertirse en nuevos puntos de encuentro para los aficionados.
Con la llegada de la gran cita futbolera internacional que comienza este jueves 11 de junio, diferentes espacios de entretenimiento y hospitalidad empezaron a prepararse para recibir a quienes prefieren vivir los partidos fuera de casa, en lugares donde la experiencia colectiva pesa tanto como el resultado del marcador.
La tendencia viene creciendo desde hace algunos años. Ver fútbol dejó de ser un plan exclusivamente doméstico para transformarse en una experiencia social. Restaurantes, gastrobares y ahora hoteles comenzaron a competir por ofrecer ambientes donde las personas puedan reunirse durante los partidos, especialmente en torneos de alcance global que solo ocurren cada cuatro años.
En ese contexto, Movich Hotels anunció la adecuación de varios de sus espacios para recibir a huéspedes y visitantes durante la temporada deportiva. La apuesta incluye pantallas para la transmisión de los encuentros, ambientación inspirada en los 48 países participantes y experiencias gastronómicas diseñadas para compartir en grupo.
La idea, más que convertir el hotel en un simple lugar para ver partidos, es transformarlo en una especie de “casa futbolera” donde las personas puedan reunirse alrededor del ritual que históricamente acompaña este tipo de torneos: amigos, cerveza, parrilla y fútbol.
“Hoy las personas buscan lugares donde puedan vivir los partidos como una experiencia completa. El fútbol tiene la capacidad de reunir a la gente alrededor de la emoción, la conversación y la celebración. Queremos que nuestros hoteles se conviertan en ese punto de encuentro donde huéspedes y visitantes puedan compartir esos momentos que solo se viven cada 4 años”, aseguró Laura Quintana vicepresidenta comercial de Movich Hotels.
Parte de la experiencia girará alrededor de la comida, uno de los elementos que más se fortalecen durante este tipo de temporadas. Entre las opciones estará “La Picada”, una parrilla con sabor local pensada para grupos, y “El Cubetazo”, una dinámica de cervezas nacionales e internacionales diseñada para quienes suelen reunirse a ver los partidos en compañía.
El fenómeno también responde a un cambio en los hábitos de consumo de entretenimiento. Las personas ya no buscan únicamente ver un evento deportivo, quieren vivirlo. Y eso incluye espacios con pantallas grandes, ambiente colectivo, experiencias temáticas y propuestas gastronómicas que conviertan el partido en un plan completo.
De acuerdo con Fenalco, se espera un aumento de ventas de entre el 30 y 50% durante esta temporada, debido a la afluencia de hinchas que prefieren compartir la experiencia del partido en grupo, generando mayor consumo de alimentos y bebidas.
En ciudades principales, especialmente, el auge de este tipo de experiencias ha llevado a que sectores como la hotelería empiecen a competir con bares y restaurantes tradicionales durante temporadas deportivas de alta audiencia.
Movich, por ejemplo, decidió integrar incluso pequeños elementos de interacción para reforzar la experiencia. Durante esta temporada, los huéspedes, por cada reserva, recibirán un “Movi”, un pequeño capibara de peluche exclusivo de la campaña.
La apuesta refleja cómo la industria hotelera busca adaptarse a nuevas formas de entretenimiento y consumo social. Lo que antes era un lugar asociado principalmente al descanso y alojamiento, hoy también quiere convertirse en escenario de experiencias colectivas.
Porque al final, para muchos aficionados, estos torneos no se recuerdan solamente por los goles o los campeones. También quedan en la memoria los lugares donde se vieron los partidos, las reuniones improvisadas, los amigos alrededor de una mesa y esa sensación colectiva que solo el fútbol logra generar.




