Colombia se moviliza tras el terremoto: ayudas, solidaridad y medidas para enfrentar la emergencia

Empresas, entidades públicas, universidades, organizaciones humanitarias y ciudadanos han activado una amplia red de ayuda para las comunidades golpeadas por el terremoto del 10 de agosto.
Mientras continúan las labores de búsqueda y atención de damnificados, crecen los puntos de acopio, las donaciones y las iniciativas de asistencia en distintas regiones del país.
Cuatro días después del terremoto de magnitud 7,4 que golpeó especialmente el occidente y suroccidente de Colombia, la emergencia continúa movilizando al país.
El balance seguía modificándose este viernes 14 de agosto a medida que avanzaban las labores de búsqueda. La información disponible durante la mañana situaba en al menos 281 las personas fallecidas y alrededor de 3.900 las heridas, mientras organismos de socorro continuaban trabajando en las zonas afectadas. (El País)
El desastre ha generado, además, daños en decenas de miles de viviendas y afectaciones en infraestructura pública, vías, servicios, centros educativos y establecimientos de salud. (El País)
Pero paralelamente a la dimensión de la tragedia se ha levantado una extensa movilización de solidaridad que involucra al Estado, gobiernos territoriales, empresas privadas, universidades y organizaciones sociales.
Toneladas de ayuda comienzan a llegar a los territorios
Barranquilla se ha convertido en uno de los centros de movilización de ayuda. La Alcaldía Distrital informó que la ciudad llegó a reunir 180 toneladas de ayudas destinadas a familias afectadas, después de varias jornadas de recolección.
A esta iniciativa se sumaron también Pony Malta y Bavaria, en coordinación con la administración distrital.
Desde el sector empresarial, Postobón informó el inicio de la entrega de más de 86.000 litros de agua y otras bebidas para comunidades afectadas en Cali, Pereira y Quibdó.
Homecenter anunció igualmente acciones de atención y apoyo para las comunidades damnificadas en el suroccidente colombiano.
Por su parte, AFIDRO y sus compañías afiliadas activaron un plan de apoyo humanitario dirigido a las familias afectadas.
Empresas habilitan mecanismos para donar
Distintas compañías han utilizado sus propias redes comerciales y logísticas para facilitar la solidaridad ciudadana.
Coca-Cola puso en marcha rutas y alternativas de recolección de ayudas en Bogotá y Medellín, destinadas a las comunidades más golpeadas por el terremoto.
Grupo Éxito y Fundación Éxito habilitaron una nueva modalidad de mercados solidarios para quienes quieran realizar aportes, incluyendo alternativas con certificado de donación.
Mercado Libre activó una página para canalizar donaciones utilizando su infraestructura tecnológica.
redBus difundió centros de acopio habilitados inicialmente en Bogotá y Bucaramanga y orientaciones sobre los elementos que pueden donar los ciudadanos.
En Bogotá, Multiplaza habilitó desde el mismo día de la emergencia un centro de acopio para damnificados.
También el Centro Comercial El Retiro se convirtió en punto de recepción de ayudas, que posteriormente son trasladadas a los centros de acopio de la Cruz Roja Colombiana.
Inravisión, además de poner sus medios al servicio de la emergencia nacional, ha divulgado puntos de acopio para facilitar las donaciones destinadas a la población damnificada.
Donaciones económicas y nuevas formas de aportar
Algunas organizaciones han optado por convertir operaciones comerciales en mecanismos de financiación de la emergencia.
Binance Charity anunció una ayuda de US$650.000 para las personas afectadas por el terremoto.
Platzi informó que destinará el 100 % de los ingresos correspondientes a nuevas suscripciones y renovaciones dentro de su iniciativa de emergencia a apoyar a las comunidades afectadas.
Cabify vinculó los viajes realizados durante una jornada especial con aportes destinados al Grupo de Búsqueda y Rescate Urbano de la Cruz Roja.
La plataforma turística Civitatis creó un free tour benéfico destinado a recaudar recursos para los afectados por el sismo.
La compañía dale! anunció, asimismo, una iniciativa mediante la cual devolverá el valor de determinados pasajes del sistema MÍO pagados con su tarjeta débito como apoyo a usuarios en la zona afectada.
Electrolux también activó un programa de ayuda dirigido a familias damnificadas.

Universidades y comunidades se suman
La solidaridad se ha extendido al sector educativo.
La Universidad del Atlántico inició una campaña de recolección de ayudas para estudiantes de la Universidad del Chocó afectados por el terremoto.
En el Magdalena, la red hospitalaria se incorporó a la estrategia Magdalena Solidario, habilitando centros de acopio para recoger ayudas destinadas a las familias damnificadas.
La Gobernación de ese departamento declaró también alerta amarilla hospitalaria, como medida preventiva para fortalecer la capacidad de respuesta de su red de salud ante la emergencia nacional.
Nueva EPS despliega capacidad de atención
Nueva EPS activó su capacidad de respuesta frente al desastre y comenzó acciones de acompañamiento en albergues, incluyendo censos de afiliados e identificación de necesidades en salud.
La emergencia sanitaria no se limita a las lesiones producidas directamente por el terremoto. Las condiciones de alojamiento, desplazamiento y pérdida de viviendas obligan a mantener vigilancia sobre personas con enfermedades crónicas, adultos mayores, niños, mujeres embarazadas y demás población vulnerable.
Atención psicológica después del terremoto
El impacto emocional también comienza a ocupar un lugar importante en la respuesta.
Allianz Colombia, mediante su programa De Tu Lado Colombia, divulgó recomendaciones y herramientas relacionadas con la salud mental después de un sismo.
Especialistas advierten que después de una experiencia de esta naturaleza algunas personas pueden continuar sintiendo subjetivamente que el suelo se mueve, experimentar ansiedad, alteraciones del sueño, miedo permanente o episodios de pánico.
También se han difundido recomendaciones para reconocer oportunamente ataques de ansiedad y acompañar correctamente a quienes los experimentan.
La empresa Fixit, por su parte, puso a disposición de comunidades afectadas servicios gratuitos de orientación psicológica y también orientación veterinaria telefónica.
El peligro también puede estar dentro de las viviendas
Otra preocupación que aparece después del terremoto es determinar cuándo resulta seguro regresar a una edificación.
Especialistas en gestión del riesgo e ingeniería han recomendado no asumir que una vivienda es segura únicamente porque continúa en pie.
Grietas nuevas, deformaciones, columnas afectadas, desprendimientos, inclinaciones o cambios repentinos en puertas y ventanas pueden ser señales que requieren evaluación técnica.
También deben observarse daños internos que favorezcan filtraciones y acumulación de humedad, pues posteriormente pueden aparecer hongos y otros factores capaces de afectar la salud respiratoria de las familias.
Las recomendaciones difundidas tras el terremoto insisten además en permanecer atentos a las réplicas y mantener despejadas las rutas de evacuación.
Tecnología para recibir alertas
La emergencia también volvió a poner sobre la mesa la importancia de tener configurados correctamente los teléfonos celulares.
Samsung difundió recomendaciones para que los usuarios de dispositivos Galaxy verifiquen la activación de las funciones disponibles para recibir alertas relacionadas con actividad sísmica y emergencias.
Las autoridades continúan recomendando consultar prioritariamente los canales oficiales y evitar cadenas o publicaciones no verificadas que puedan generar alarma innecesaria.
Medidas económicas y operativas
Las consecuencias del terremoto también han obligado a modificar temporalmente diferentes actividades.
Bancamía anunció cierres de oficinas en zonas afectadas por razones de seguridad.
Coljuegos informó que estudia medidas transitorias para los operadores afectados por el terremoto en el suroccidente del país.
La emergencia llegó igualmente al deporte profesional: la Dimayor aplazó los partidos programados durante la semana como consecuencia de la situación nacional.
Organizaciones como Manos Visibles hicieron un llamado a garantizar que la respuesta humanitaria sea inmediata, coordinada y tenga en cuenta las características particulares de las comunidades golpeadas por el desastre.
Una emergencia que continúa
Colombia se encuentra todavía en una etapa de búsqueda, atención humanitaria y evaluación de daños.
Las cifras de fallecidos, heridos, desaparecidos y viviendas afectadas siguen sujetas a actualización, mientras avanzan los censos en las zonas de mayor impacto. Por ello, cualquier balance debe entenderse como provisional.
La movilización que se ha producido desde el 10 de agosto muestra, sin embargo, otra dimensión de la tragedia: empresas, instituciones, universidades, organizaciones sociales y miles de ciudadanos han comenzado a construir una extensa cadena de solidaridad.
En medio de una emergencia que todavía no termina, el reto no será únicamente mantener el flujo de ayudas durante estos primeros días, sino sostenerlo cuando las cámaras comiencen a alejarse y para miles de familias empiece la etapa más larga: reconstruir sus viviendas, sus comunidades y sus vidas.
Información en desarrollo. La Gran Noticia actualizará este contenido a medida que las autoridades y las organizaciones involucradas entreguen nuevos balances y anuncien medidas adicionales.
