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Ronald Blake Velasco Tatekawa: el valor de crecer desde adentro

AutorAlejandro Montaño
14 de septiembre de 2026 · 6:18 p. m.|4 min de lectura
El valor del esfuerzo
Columna de opiniónAutor invitado
Alejandro Montaño

Alejandro Montaño

Especialista en Marketing Digital

Por Alejandro Montaño

La designación de Ronald Blake Velasco Tatekawa como nuevo Director Administrativo de Comfamiliar Atlántico es, sin duda, una buena noticia para el departamento y, al mismo tiempo, un reconocimiento a lo que muchas organizaciones deberían valorar mucho más: el talento que se forma dentro de casa.

Velasco Tatekawa no llega a la dirección como un extraño. Llega después de 18 años de trayectoria en la Corporación, desde aquel primer día en 2008 cuando ingresó como practicante en el área de Organización y Métodos.

Desde entonces ha recorrido diferentes responsabilidades hasta consolidarse al frente de áreas tan sensibles como Presupuesto y Crédito y Cobranzas.

Hay algo especialmente significativo en ese recorrido: conoce la institución desde adentro. Ha vivido sus procesos, sus transformaciones, sus desafíos y, sobre todo, ha entendido que detrás de cada cifra, cada presupuesto y cada decisión financiera hay personas y familias del Atlántico.

Ese conocimiento interno puede convertirse en una de sus mayores fortalezas.

Comfamiliar Atlántico no es una organización cualquiera. Es una institución profundamente vinculada con la vida de miles de trabajadores, empresas y familias del departamento. En 2025 sus servicios beneficiaron a más de 601.000 personas, una dimensión que deja claro el enorme alcance y la responsabilidad que implica dirigirla.

Por eso resulta especialmente importante la premisa que ha planteado el nuevo Director Administrativo: “los recursos que administra la Caja pertenecen a los trabajadores afiliados y a sus familias y además a sus *proveedores* muchos de los cuales son microempresas además en cabeza de mujeres , qué se vieron afectadas por la pesima interventoria  Que nombro el gobierno anterior , y cuyos resultados ahora investiga el ministerio de trabajo . 

Esa frase, más que un concepto financiero, debería convertirse en una filosofía de gestión.

Los resultados alcanzados durante su trayectoria también hablan de una visión orientada a la eficiencia y a la transformación. Desde la implementación de soluciones de crédito y herramientas tecnológicas hasta la automatización de procesos presupuestales, su experiencia demuestra que modernizar una institución no necesariamente significa romper con todo lo anterior. Muchas veces significa hacer mejor aquello que ya funciona y simplificar aquello que puede hacerse de una manera más inteligente.

Y precisamente allí aparecen los tres compromisos que ha planteado para su gestión: promover primero el talento interno, cuidar la cultura de servicio y dirigir con transparencia y coherencia.

Son compromisos sencillos de expresar, pero exigentes de cumplir.

Una organización puede tener excelentes instalaciones, tecnología y recursos; pero su verdadero valor termina reflejándose en la manera como trata a las personas. En una Caja de Compensación, donde el servicio es parte esencial de su razón de ser, esa cultura adquiere todavía mayor importancia.

También resulta interesante que su propuesta no esté basada en grandes rupturas. Su mensaje apunta más hacia la evolución que hacia la revolución: una Caja sostenible, más simple, más cercana y capaz de volver a marcar la pauta en el Atlántico por la calidad de su servicio.

Es una visión que parece entender algo fundamental: la innovación no siempre consiste en inventar algo completamente nuevo; muchas veces consiste en eliminar obstáculos, utilizar mejor la tecnología y devolverle tiempo a las personas para atender mejor a otras personas.

El reto ahora es enorme.

En 2027, Comfamiliar Atlántico llegará a sus 70 años de servicio a las familias del departamento. Llegar a esa fecha con una institución sólida, sostenible, transparente y preparada para las nuevas generaciones será una responsabilidad que trascenderá cualquier administración.

Por eso, los empleados, proveedores, afiliados y usuarios de esta institución, que durante décadas ha acompañado el desarrollo social del Atlántico, tienen razones para esperar lo mejor de esta nueva etapa.

Personalmente, considero que el hecho de que Ronald Velasco Tatekawa haya construido su carrera dentro de la misma institución representa un mensaje poderoso: la experiencia, la disciplina, la preparación y el sentido de pertenencia todavía pueden abrir las puertas del liderazgo.

Ahora viene lo más importante: demostrar que esa confianza estaba bien depositada.

Le deseo a Ronald Velasco Tatekawa el mayor de los éxitos en esta nueva responsabilidad. Que su gestión esté acompañada de sabiduría, transparencia, resultados y, sobre todo, de ese profundo sentido de pertenencia que durante 18 años ha construido con Comfamiliar Atlántico.

Buen viento y buena mar.

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