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Economía

Nace en La Guajira el Centro de Estudios e Investigaciones estratégicas «Amylkar Acosta Medina»

AutorRedacción LGN
28 de octubre de 2026 · 5:42 a. m.|5 min de lectura
Centro guajiro

Riohacha, octubre de 2026. Quedó constituido, en la sede del Comité Cívico por la Dignidad de La Guajira, en Riohacha, el Centro de Estudios e Investigaciones «Amylkar Acosta Medina», un centro de pensamiento estratégico  dedicado a la energía y al desarrollo territorial que nace en La Guajira, con cobertura en el Caribe colombiano y alcance nacional e internacional.

La nueva institución se estructurará como entidad sin ánimo de lucro con domicilio en Riohacha, y cuenta con un documento maestro que define su identidad, sus objetivos, su estructura organizativa y su hoja de ruta 2026–2028.

La opinión de Acosta Medina acerca del significado de esta iniciativa:

«Independientemente del nombre que lleva este nuevo Centro de pensamiento, de lo cual me honro, quiero destacar que el mismo viene a llenar un vacío y a abrir un espacio para la conversación en torno a la compleja problemática energética del país, desde la perspectiva territorial, con el objetivo de contribuir a la formación de una opinión más y mejor informada en torno a las decisiones de política tomada por las instancias gubernamentales que rigen el sector energético encabezadas por el Ministerio de Minas y Energía. Dado su carácter académico, este Centro se ceñirá estrictamente a las buenas prácticas de la objetividad, seriedad y apego a los hechos».

Un centro de pensamiento estratégico  nacido en el territorio

El Centro generará investigación aplicada, análisis de política pública, datos y pedagogía ciudadana sobre la agenda energética.

Su trabajo se organizará en cinco líneas permanentes: hidrocarburos, gas y offshore —con seguimiento al desarrollo del campo Sirius, frente a las costas del departamento—; transición energética y renovables; territorio y encadenamientos productivos; infraestructura y regulación; y datos, con el Observatorio Energético de La Guajira como producto insignia: una plataforma abierta que medirá el estado de los sistemas energéticos del departamento y del Caribe, y su impacto en el bienestar de la población.

La formación de talento se desarrollará mediante convenios con universidades acreditadas, a través de los Círculos del Saber y la Cátedra Itinerante.

Honrar en vida

El nombre del Centro rinde tributo al economista guajiro Amilkar Acosta Medina, exministro de Minas y Energía y referente nacional del pensamiento sobre seguridad y soberanía energética, quien ha traducido la complejidad minero-energética al lenguaje de la equidad social.

La institución le ofrecerá la Presidencia Honoraria, una distinción de carácter protocolario.  Su institucionalización —a través de la cátedra, la beca y el fondo bibliográfico que llevarán su nombre— garantizará que el reconocimiento perdure en la institución, más allá de las personas. Según Felipe Santiago Rodriguez este centro plantea desafíos:

«El verdadero reto estratégico del Centro es hacer que el pueblo guajiro se adueñe de esa realidad, asuma su rol como el epicentro de la seguridad y soberanía energética del país, y use ese poder geopolítico para transformar, por fin, su realidad social.»

Gobernanza plural y reglas de independencia

La estructura del Centro comprende una Asamblea General como órgano máximo, una Junta Directiva de siete principales con representación de la academia, el sector energético, las comunidades wayuu, los gremios, la juventud y las mujeres de la región, un Consejo Científico Asesor ad honórem y una Dirección Ejecutiva con representación legal.

Cuatro reglas protegerán su credibilidad: código de ética y manejo de conflictos de interés; blindaje editorial, por el cual ningún financiador podrá aprobar o vetar contenidos; transparencia activa, con estados financieros auditados y publicación íntegra de donantes; y concentración máxima del aporte: ningún financiador superará el treinta por ciento del presupuesto anual, para impedir dependencias.

Por su parte, Emilsa Rojas Atencio, profesional guajiro y magíster en Pensamiento Estratégico y Prospectiva, destacó la importancia de estos espacios para el futuro del territorio:

«La verdadera riqueza de un territorio no está solamente en sus recursos, sino en la capacidad de pensar estratégicamente su futuro. Los centros de pensamiento son fundamentales para transformar nuestras potencialidades en oportunidades de desarrollo. La Guajira necesita anticiparse a los cambios, construir una visión compartida y convertir el conocimiento en decisiones que generen bienestar para su gente». 

De La Guajira para el Caribe y Colombia

Aunque nace en La Guajira —allí están su domicilio, su prioridad temática y su compromiso social—, el Centro tendrá cobertura sobre el Caribe colombiano y los debates nacionales de política energética, y activará su proyección internacional en una tercera fase, con coordinación previa de la Cancillería.

Este triple nivel de acción —departamental, caribe y nacional— se reflejará en sus líneas de investigación, en el Observatorio Energético y en la composición plural de sus órganos de gobierno.

Próximos pasos

Las directivas provisionales quedarán encargadas de integrar la comisión redactora de estatutos, realizar el registro ante la Cámara de Comercio de La Guajira, tramitar el régimen tributario especial ante la DIAN y suscribir los primeros convenios interinstitucionales.

Entre los hitos del arranque figuran el foro fundacional, la presentación pública del documento maestro ante aliados académicos y gremiales, y el lanzamiento del Observatorio Energético de La Guajira en el marco del plan de trabajo 2026–2028.

Sobre el Centro de Estudios e Investigaciones «Amylkar Acosta Medina»

Es una entidad sin ánimo de lucro de carácter académico-cívico, constituida por iniciativa del Comité Cívico por la Dignidad de La Guajira. Genera conocimiento riguroso e independiente sobre energía y desarrollo territorial, con raíz en La Guajira y alcance sobre el Caribe colombiano y el país, para incidir en las decisiones públicas y privadas que garanticen la seguridad energética de Colombia y una transición justa con beneficio real para las comunidades.

Etiquetas:Energia
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