Industria colombiana bajo presión: cae el empleo, se desacelera la producción y suben los precios

El sector manufacturero registró en octubre su primera reducción de personal en siete meses, mientras el crecimiento de la producción perdió dinamismo y los costos industriales alcanzaron su mayor ritmo de incremento en tres meses.
Un informe de Davivienda y S&P Global revela que las empresas continúan recibiendo nuevos pedidos, pero enfrentan mayores dificultades para sostener su actividad y controlar los precios.
Redacción La Gran Noticia | Economía
La industria colombiana comienza a mostrar señales preocupantes en tres frentes fundamentales para la economía nacional: el empleo, la producción y los precios.
Aunque la actividad manufacturera mantiene una trayectoria de crecimiento, su dinamismo se ha debilitado, las empresas han comenzado a reducir sus plantillas de trabajadores y las presiones sobre los costos de producción se han intensificado.
Así lo establece el Índice de Gestión de Compras (PMI) del sector industrial colombiano de Davivienda, elaborado por S&P Global, correspondiente a octubre de 2026 y divulgado oficialmente el 3 de noviembre.
El indicador principal descendió de 54,6 puntos en septiembre a 51,7 puntos en octubre, lo que representa una reducción de 2,9 puntos y el crecimiento más débil de las condiciones operativas desde abril.
Aunque el PMI continúa por encima de los 50 puntos —umbral que indica expansión de la actividad frente al mes anterior—, su comportamiento evidencia una pérdida de velocidad de la industria manufacturera.
El estudio, elaborado a partir de encuestas a aproximadamente 350 empresas industriales colombianas, muestra una combinación de factores que plantea desafíos para la actividad económica y sus repercusiones sociales.
El empleo industrial retrocede después de seis meses de crecimiento
Uno de los resultados más significativos del informe es la reducción del empleo manufacturero durante octubre, la primera registrada en siete meses.
Las empresas participantes disminuyeron ligeramente sus niveles de personal, poniendo fin a una secuencia de seis meses consecutivos de creación de empleo.
Entre las razones mencionadas por los industriales aparecen dificultades de flujo de caja, despidos, perturbaciones en las operaciones productivas y escasez de trabajadores con las cualificaciones requeridas.
El comportamiento del empleo resulta especialmente relevante porque ocurre mientras la industria continúa expandiéndose y los nuevos pedidos mantienen una trayectoria positiva.
Esta situación evidencia que el crecimiento de la actividad productiva no necesariamente se traduce en una ampliación inmediata de las oportunidades laborales.
También refleja las dificultades que enfrentan algunas empresas para equilibrar sus necesidades de producción con los costos operativos y las exigencias financieras.
El informe no establece el número de trabajadores afectados ni permite cuantificar las pérdidas de empleo en el conjunto de la industria nacional. Sin embargo, identifica un cambio de tendencia que merece atención por sus posibles implicaciones económicas y sociales.
Mayores costos de producción presionan los precios
El segundo factor crítico identificado por Davivienda y S&P Global es la aceleración de la inflación de los costos industriales.
Durante octubre, el incremento de los precios de los insumos alcanzó su nivel más alto en tres meses.
Entre los factores que explican este comportamiento se encuentran el encarecimiento del transporte, los movimientos desfavorables del tipo de cambio y los aumentos de precios aplicados por los proveedores.
Ante estas presiones, las empresas manufactureras trasladaron parte de los mayores costos a sus clientes.
Como resultado, los precios de venta industriales aumentaron a un ritmo superior al registrado en septiembre y completaron diez meses consecutivos de incrementos.
Este comportamiento representa una señal de atención para las cadenas de producción y comercialización, debido a que numerosos bienes industriales constituyen materias primas o productos intermedios utilizados por otras actividades económicas.
En consecuencia, una persistencia de estos incrementos podría trasladar nuevas presiones a los precios de diferentes bienes y servicios.
Aunque el estudio no mide directamente la inflación que enfrentan los hogares colombianos, sus resultados permiten identificar factores que podrían incidir sobre los costos de las empresas y, posteriormente, sobre los consumidores.
La producción continúa creciendo, pero pierde dinamismo
La producción manufacturera colombiana mantuvo su expansión durante octubre, aunque registró el ritmo de crecimiento más débil desde julio.
El informe señala que la captación de nuevos negocios contribuyó a sostener la actividad industrial. Sin embargo, la debilidad de la demanda de algunos productos y las dificultades operativas limitaron el crecimiento.
Los nuevos pedidos aumentaron por decimonoveno mes consecutivo, impulsados por la incorporación de clientes, los esfuerzos promocionales y la aprobación de cotizaciones pendientes.
No obstante, el ritmo de expansión de estas solicitudes fue el más lento desde mayo.
Los resultados muestran una industria que conserva capacidad comercial y productiva, pero enfrenta obstáculos para mantener el dinamismo observado en meses anteriores.
La combinación de mayores costos, crecimiento moderado y dificultades de contratación configura un escenario que obliga a las empresas a revisar sus decisiones de inversión, producción y manejo financiero.
Problemas de abastecimiento y dificultades logísticas
Las cadenas de suministro también registraron dificultades durante octubre.
Según el informe, los plazos de entrega de los proveedores continuaron prolongándose, con un deterioro similar al observado en septiembre.
Los industriales atribuyeron los retrasos a la consolidación de cargas por parte de algunos proveedores, la escasez de insumos y la congestión del tráfico.
El comunicado también menciona perturbaciones relacionadas con un terremoto que afectaron especialmente el transporte y determinadas operaciones industriales.
Estas circunstancias se sumaron a las presiones sobre los costos y contribuyeron a limitar la capacidad de respuesta de algunas empresas.
Al mismo tiempo, los inventarios de productos terminados disminuyeron a su ritmo más acelerado desde mayo.
Las compañías buscaron controlar gastos, evitar la acumulación de mercancías y administrar sus existencias en un entorno de mayores exigencias financieras.
La escasez de determinados insumos críticos también influyó en la reducción de los inventarios.
Las empresas mantienen sus compras y expectativas de crecimiento
Pese al debilitamiento de algunos indicadores, el estudio identifica señales positivas que impiden interpretar el panorama industrial como una contracción generalizada.
La actividad de compras de materias primas continuó creciendo con fuerza, respaldada por la demanda, las mayores ventas y la necesidad de garantizar el abastecimiento de insumos esenciales.
Aunque el ritmo de expansión de estas compras se moderó hasta un mínimo de tres meses, permaneció considerablemente por encima de su promedio histórico.
Los inventarios de compras también aumentaron por quinto mes consecutivo, aunque de manera marginal.
Otro elemento favorable es la confianza empresarial.
Si bien las expectativas de los industriales descendieron a su nivel más bajo en tres meses, se mantuvieron en niveles históricamente sólidos.
Los empresarios expresaron optimismo respecto a las perspectivas de producción para los siguientes doce meses, apoyados en estrategias de publicidad, mejoras de eficiencia, desarrollo de productos, actividades comerciales y búsqueda de nuevos mercados.
Estos resultados sugieren que, a pesar de las dificultades actuales, las compañías mantienen expectativas de recuperación y crecimiento.
Davivienda advierte sobre un entorno económico menos dinámico
Germán Cristancho, director de Investigaciones Económicas y de Mercados Financieros de Banco Davivienda, relacionó la moderación del crecimiento industrial con un entorno macroeconómico nacional que presenta señales de desaceleración.
En el comentario oficial incluido en el informe, el directivo identifica diversos factores que estarían afectando la actividad productiva y el empleo.
Entre ellos menciona el impacto del terremoto, el elevado costo del capital, la apreciación del tipo de cambio y el proceso de ajuste fiscal iniciado por el Gobierno nacional.
Según el análisis de Davivienda, estas circunstancias han comenzado a incidir negativamente en los niveles de empleo y en el dinamismo industrial.
Sin embargo, Cristancho destaca que las expectativas de producción permanecen por encima de su promedio histórico y que los industriales mantienen una perspectiva favorable ante posibles incentivos a la inversión.
La evaluación refleja un panorama económico de contrastes: mientras algunos indicadores muestran debilitamiento, otros evidencian capacidad de resistencia y expectativas de crecimiento.
El desafío de mantener el crecimiento sin debilitar el empleo
Los resultados del PMI de octubre plantean interrogantes sobre la capacidad de la industria colombiana para sostener su expansión en un escenario de mayores costos operativos y presiones financieras.
La disminución del empleo constituye una señal especialmente sensible, debido a la importancia de la actividad manufacturera en la generación de oportunidades laborales y su relación con otros sectores económicos.
Por otra parte, el incremento sostenido de los precios industriales representa un desafío para la competitividad de las empresas y podría afectar las condiciones de comercialización de numerosos productos.
El panorama no es exclusivamente negativo. La permanencia de nuevos pedidos, el aumento de las compras de insumos y las expectativas empresariales favorables demuestran que la industria conserva oportunidades de crecimiento.
No obstante, será necesario observar los resultados de los próximos meses para determinar si la desaceleración registrada en octubre representa una situación temporal o anticipa un período de mayores dificultades para el sector.
La industria colombiana continúa creciendo, pero lo hace a menor velocidad, con señales de debilitamiento del empleo y presiones persistentes sobre los precios.
El desafío económico no consiste solamente en mantener la producción, sino también en preservar las oportunidades laborales, mejorar la competitividad y evitar que el encarecimiento de los procesos industriales termine afectando con mayor intensidad a los consumidores.
Fuente y créditos
Fuente principal: Banco Davivienda y S&P Global.
Documento: Índice Davivienda de Gestión de Compras (PMI®) del sector industrial colombiano. Octubre de 2026.
Fecha de divulgación: 3 de noviembre de 2026.
Elaboración del estudio: S&P Global, a partir de encuestas realizadas a aproximadamente 350 empresas industriales colombianas.
Vocero citado: Germán Cristancho, director de Investigaciones Económicas y de Mercados Financieros de Banco Davivienda.
Elaboración periodística y análisis: La Gran Noticia.
Nota editorial: Los datos económicos y empresariales corresponden al informe oficial de Davivienda y S&P Global. Las consideraciones sobre sus posibles repercusiones en el empleo, los consumidores y la economía nacional forman parte del análisis periodístico de La Gran Noticia.
