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Economía

La economía hacia el 2027: Colombia crece, pero acumula señales de alerta

AutorRedacción LGN
29 de septiembre de 2026 · 10:33 a. m.|8 min de lectura
La inflación sigue creciendo

La economía avanza, el empleo mejora y los hogares consumen. Pero la inflación sigue por encima del 6 %, las tasas permanecen altas y las cuentas fiscales muestran una vulnerabilidad creciente.

Colombia se acerca a 2027 con mejores cifras de actividad, pero con menos margen para equivocarse.

Este informe de La Gran Noticia toma como punto de partida El Libro 2027, elaborado por Corredores Davivienda, un estudio que examina las perspectivas de la economía colombiana y advierte sobre un escenario de crecimiento acompañado de vulnerabilidades e incertidumbre.

La economía hacia el 2027: Colombia  crece, pero acumula señales de alerta

A partir de ese diagnóstico, La Gran Noticia contrastó sus principales planteamientos con cifras oficiales del Dane, el Banco de la República y el Comité Autónomo de la Regla Fiscal (CARF), para construir una lectura periodística independiente sobre las condiciones económicas con las que Colombia se aproxima a 2027.

La economía colombiana llega al último trimestre de 2026 con una paradoja difícil de ignorar: el país está creciendo, pero varios de sus problemas estructurales también están creciendo con él.

El Producto Interno Bruto aumentó 3,5 % durante el segundo trimestre de 2026 frente al mismo periodo del año anterior. La cifra confirma una aceleración de la actividad económica. (Dane)

También mejoró el mercado laboral. En julio la tasa nacional de desempleo fue de 8,1 %, siete décimas por debajo del 8,8 % registrado un año antes. (Dane)

Son buenas noticias.

Pero no cuentan toda la historia.

Crecer importa. Saber cómo crecemos, todavía más

La composición del PIB revela el primer contraste.

El grupo integrado por administración pública, defensa, educación, salud y servicios sociales creció 10 % y aportó 1,7 puntos porcentuales al crecimiento anual del segundo trimestre.

Es decir, de los 3,5 puntos que creció la economía, casi la mitad provino de ese conjunto de actividades.

Comercio, transporte, alojamiento y restaurantes crecieron 2,2 % y aportaron otros 0,5 puntos. (Dane)

Esto no convierte el crecimiento en artificial ni invalida la recuperación. Pero obliga a formular una pregunta distinta.

No basta con establecer cuánto está creciendo Colombia.

Hay que determinar qué actividades están produciendo ese crecimiento y cuáles están creando la capacidad productiva necesaria para mantenerlo durante los próximos años.

Los precios volvieron a presionar

La segunda contradicción aparece en los bolsillos.

En agosto la inflación anual llegó a 6,24 %. En lo corrido de 2026, los precios habían aumentado 5,35 %. (Dane)

Colombia está creciendo, por tanto, en un escenario en el que el costo de vida sigue siendo una preocupación.

Eso tiene consecuencias sobre otra variable determinante: el costo del dinero.

Mientras la inflación permanezca alejada de la meta del Banco de la República, reducir agresivamente las tasas de interés resulta más difícil. Y unas tasas elevadas terminan repercutiendo sobre crédito, vivienda, construcción, consumo financiado e inversión empresarial.

Se forma así un círculo complejo: el país necesita inversión para consolidar su crecimiento, pero el costo del dinero dificulta parte de esa misma inversión.

La gran alerta está en las cuentas públicas

Sin embargo, probablemente la mayor vulnerabilidad de la economía colombiana no está hoy en el consumo. Está en las finanzas del Estado.

El Comité Autónomo de la Regla Fiscal publicó el 23 de septiembre su más reciente seguimiento fiscal y reiteró la necesidad de medidas estructurales que permitan contener la vulnerabilidad fiscal y recuperar un ancla sostenible para las cuentas públicas. (CARF)

El problema trasciende la discusión tradicional sobre cuánto recauda el Gobierno y cuánto gasta.

Hay que mirar también cuánto cuesta financiar la deuda acumulada y cuánto espacio deja ese costo para hacer otras cosas.

Cuando una proporción creciente de los recursos públicos debe destinarse a intereses y obligaciones financieras, disminuye el margen para carreteras, infraestructura, vivienda, educación, proyectos productivos y otras inversiones.

Y aparece una contradicción particularmente delicada:

Colombia necesita más inversión justamente cuando sus restricciones fiscales pueden reducir la capacidad del Estado para impulsarla.

Consumo no significa necesariamente capacidad productiva

El comportamiento de los hogares está ayudando a sostener la actividad económica.

Eso beneficia al comercio, los servicios y otros sectores.

Pero consumir y producir no son exactamente lo mismo.

Una economía puede atravesar un periodo de expansión del consumo sin que aumenten al mismo ritmo sus fábricas, infraestructura, vivienda, tecnología, generación energética o capacidad exportadora.

Por eso una de las palabras decisivas para Colombia en 2027 será inversión.

Inversión en maquinaria.

En empresas.

En vivienda.

En carreteras.

En puertos.

En energía.

En tecnología.

En capacidad industrial.

El crecimiento que amplía esa capacidad tiene mayores posibilidades de permanecer cuando desaparecen los estímulos coyunturales.

Ni crisis ni bonanza

Las cifras tampoco justifican una visión catastrofista.

Colombia no es una economía paralizada.

Crece.

El desempleo ha disminuido.

Los hogares consumen.

El comercio se mueve.

Existen sectores empresariales dinámicos y señales de recuperación de algunos componentes de la inversión.

Pero tampoco parece prudente confundir recuperación con solución de los problemas estructurales.

La inflación continúa elevada.

El costo del crédito sigue condicionando las decisiones económicas.

La industria y la construcción enfrentan dificultades en distintas regiones.

Y las finanzas públicas ofrecen cada vez menos espacio para decisiones equivocadas.

Esta es quizás la característica que mejor define la economía colombiana al acercarse 2027:

Colombia crece, pero la factura también.

La verdadera discusión económica ya no consiste únicamente en saber si el PIB crecerá dos, tres o cuatro puntos.

La pregunta es mucho más profunda:

¿podrá Colombia convertir esta recuperación en inversión, productividad y nueva capacidad productiva antes de que la inflación, el costo del dinero y las restricciones fiscales terminen frenándola?

La respuesta determinará buena parte de la economía que recibirá y tendrá que administrar el país en 2027.


Visión Davivienda proyecta crecimiento de 2,3% para Colombia en 2027: inversión y ajuste fiscal serán claves

●      El Libro 2027: “El Gran Ajuste: Confianza, Inversión y Crecimiento” presenta las perspectivas para la economía colombiana y global, así como las oportunidades que marcarán los mercados financieros durante el próximo año.

●      La economía colombiana crecería 2,5% en 2026 y 2,3% en 2027. La inversión privada y la reconstrucción tras el sismo ayudarían a contrarrestar los efectos del ajuste fiscal y las altas tasas de interés.

●      La inflación descendería de 6,91% en 2026 a 5,06% en 2027, mientras la tasa del Banco de la República bajaría gradualmente hasta 11% al cierre del próximo año.

●      Para los mercados financieros, Visión Davivienda proyecta un retorno total de 19% para el MSCI COLCAP y encuentra oportunidades en renta fija, particularmente en títulos con vencimientos entre 2029 y 2033.

La economía hacia el 2027: Colombia  crece, pero acumula señales de alerta

Bogotá D.C., 29 septiembre de 2026. Colombia entra a 2027 ante la necesidad de avanzar en un ajuste que permita atender tres desafíos estructurales: el desbalance de las finanzas públicas, una inflación que continúa por encima de la meta del Banco de la República y una creciente brecha entre exportaciones e importaciones.

Al mismo tiempo, la mayor confianza de hogares y empresarios abre una oportunidad para movilizar inversión y fortalecer el crecimiento económico.

Este es el panorama que presenta El Libro 2027: “El Gran Ajuste: Confianza, Inversión y Crecimiento”, publicación de Visión Davivienda que reúne las principales perspectivas sobre la economía colombiana y mundial, las empresas y las oportunidades de inversión para el próximo año.

Visión Davivienda estima que el PIB colombiano crecerá 2,5% en 2026 y 2,3% en 2027. Aunque el ajuste fiscal y las altas tasas de interés representarán desafíos, la recuperación de la inversión privada y los recursos destinados a la reconstrucción tras el sismo contribuirán a dinamizar la actividad económica. La construcción crecería 3,4% en 2027, mientras la industria y el agro iniciarían una recuperación gradual.

“Colombia llega a 2027 en un momento que exige decisiones importantes. El reto será avanzar en el ajuste que necesita la economía y, al mismo tiempo, convertir la mayor confianza de hogares y empresas en inversión que genere crecimiento. En este escenario, será fundamental tener una visión de largo plazo para identificar y aprovechar las oportunidades que se abren para el país”, señaló María Teresa Uribe, presidente de Davivienda Corredores.

Ajuste fiscal, inflación y dólar marcarán el panorama

Uno de los principales desafíos estará en las finanzas públicas. El déficit fiscal del Gobierno Nacional Central se ubicaría en 7,2% del PIB en 2026 y podría alcanzar 9,4% en 2027 en ausencia de medidas de ajuste. Para Visión Davivienda, la consolidación fiscal y un ambiente favorable para la inversión privada serán determinantes para preservar la sostenibilidad macroeconómica.

En materia de inflación, la proyección apunta a una reducción de 6,91% al cierre de 2026 a 5,06% en 2027. En este escenario, el Banco de la República tendrá un margen limitado para recortar su tasa de interés a partir de la segunda mitad de 2027, hasta situarla en 11%.

Para la tasa de cambio, después de la marcada apreciación del peso durante 2026, Visión Davivienda anticipa una corrección gradual hacia niveles más consistentes con los fundamentales de la economía y proyecta un promedio de COP $3.397 por dólar en 2027.

Las oportunidades de inversión para 2027

En los mercados financieros, Visión Davivienda mantiene una perspectiva positiva sobre las acciones colombianas y establece un objetivo de 2.890 puntos para el MSCI COLCAP, equivalente a un retorno total proyectado de 19%, entre valorización y dividendos.

En renta fija, las principales oportunidades se concentran en títulos de deuda pública con vencimientos entre 2029 y 2033. En renta variable, Grupo Energía Bogotá, Corficolombiana y Grupo Sura hacen parte de los Top Picks identificados para 2027.

“2027 será un año para mirar los mercados de manera selectiva. El ajuste fiscal, la trayectoria de la inflación y las tasas de interés, así como el comportamiento del dólar, tendrán un papel determinante en las decisiones de inversión. Aun en un escenario retador, identificamos oportunidades tanto en renta fija como en el mercado accionario colombiano”, explicó Germán Cristancho, director de Investigaciones Económicas y Mercados Financieros de Davivienda.

En el panorama internacional, Visión Davivienda prevé que la economía mundial crezca cerca de 3% en 2027, en medio de las tensiones geopolíticas, el avance de la inteligencia artificial como motor de productividad y los elevados niveles de deuda soberana.

Etiquetas:Gobierno
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